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No Te Acerques al Altar si Hiciste Esto Antes de Misa

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 12 minutos
  • 3 Min. de lectura
Hay gestos previos a la Misa que pueden vaciar de sentido la comunión. No es castigo ni prohibición: es discernimiento. Antes de caminar al altar, hay preguntas interiores que nadie hace… y que cambian todo.
Estar en Pecado
Un hombre solo, mientras la cruz permanece encendida al fondo del templo: la escena silenciosa que recuerda que antes de acercarse al misterio, el corazón también debe prepararse.

Hay frases que la Iglesia no grita, pero tampoco esconde. Esta es una de ellas.

No está escrita en carteles. No se repite en cada homilía .Pero está viva en la Tradición, en la liturgia y en la conciencia cristiana.


No todo el que camina hacia el altar está espiritualmente preparado para hacerlo.

Y no se trata solo de “pecados graves”. Se trata de gestos, actitudes y estados interiores que, sin darnos cuenta, vacían la comunión de sentido.









NO ES PROHIBICIÓN: ES REVERENCIA

La Iglesia no dice “no vengas”. La Iglesia dice algo más profundo: “discerní”.

San Pablo lo advirtió con claridad brutal:

“El que come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propia condena” (1 Co 11,29).

No es castigo. Es verdad espiritual.

La Eucaristía no es un gesto social, ni una costumbre dominical, ni un “paso más” dentro de la Misa. Es Cristo vivo.


Y eso cambia todo.


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CUANDO EL CUERPO AVANZA, PERO EL ALMA NO

Hay personas que llegan a Misa…pero no llegan interiormente.

Llegan corriendo. Llegan distraídas. Llegan enojadas. Llegan sin haber cerrado nada por dentro... Y aun así, caminan hacia el altar.


El problema no es la debilidad. El problema es la falta de conciencia. Porque comulgar sin presencia interior convierte el gesto más sagrado en una rutina vacía.









ESTOS SON LOS “ANTES” QUE DEBILITAN LA COMUNIÓN

No son titulares fáciles. Son exámenes silenciosos.

🔹 1. Entrar sin recogimiento

Hablar fuerte. Usar el celular. Mirar todo menos el altar.

No es rigidez: el corazón necesita tiempo para entrar donde el cuerpo ya está.


🔹 2. Guardar rencor consciente

Jesús fue claro:

“Si al llevar tu ofrenda recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti…”

La comunión no convive con el odio sostenido. No exige perfección. Exige honestidad interior.


🔹 3. Vivir en contradicción sin querer mirarla

No todo pecado es mortal. Pero hay vidas desordenadas que nunca se examinan.

La comunión no es premio al que “zafa”. Es encuentro con el que se deja tocar por la verdad.


🔹 4. Comulgar por presión social

“Van todos”. “¿Qué van a pensar?”. “Es raro quedarse sentado.”


Ese es el motivo más peligroso de todos. Porque convierte el Cuerpo de Cristo en una formalidad social.


🔹 5. No haber confesado cuando sabés que deberías

No por miedo. No por vergüenza. No por postergación eterna.

La confesión no es humillación. Es puerta.

Y cruzar el altar sin cruzar antes esa puerta… pesa.


Pedro Kriskovich

NO SE TRATA DE SER PUROS, SE TRATA DE SER VERDADEROS

La Iglesia no pide santos instantáneos. Pide conciencia despierta.

Hay personas que no comulgan…y están más cerca de Dios que muchas que sí lo hacen.

Porque quedarse en el banco, cuando es fruto del discernimiento, también es un acto de fe.



CUANDO DECIR “NO” ES UNA FORMA DE AMOR

No comulgar no es fracasar. A veces es respetar.

Respetar el Misterio. Respetar el tiempo interior. Respetar a Cristo.


La comunión no se toma. Se recibe.

Y solo se recibe bien cuando el alma está dispuesta a dejarse transformar.



LA PREGUNTA FINAL (QUE NADIE QUIERE ESCUCHAR)

Antes de levantarte del banco…antes de caminar hacia el altar…antes de extender las manos… ¿Voy por Cristo…o voy por costumbre?


Esa respuesta no la ve el sacerdote. No la juzga la Iglesia. La sabe tu conciencia.


Y ahí, exactamente ahí, se juega la verdad de tu comunión.

No Te Acerques al Altar si Hiciste Esto Antes de Misa

No Te Acerques al Altar si Hiciste Esto Antes de Misa


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