El Papa Rompió el Silencio sobre Venezuela: “El Bien del Pueblo Debe Estar por Encima de Todo”
- Canal Vida

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Actualizado: hace 4 días
Tras el Ángelus, el Papa habló con firmeza sobre Venezuela. Pidió que el bien del pueblo supere la violencia, defendió derechos humanos y llamó a rezar. Sus palabras cruzaron fronteras y tocaron una herida abierta que clama justicia y paz.

La plaza de San Pedro estaba en silencio cuando, después del Ángelus, León XIV pronunció una de las frases más contundentes de su joven pontificado. No fue un discurso político. Fue un clamor pastoral. Y tuvo un destinatario claro: Venezuela.
“Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela”, dijo el Papa, con una voz serena pero cargada de gravedad. En pocas líneas, trazó un diagnóstico profundo del drama que atraviesa el país y dejó en claro cuál debe ser el camino: el bien del pueblo por encima de cualquier interés, la superación de la violencia y la construcción de una paz verdadera, fundada en la justicia, el respeto a la Constitución y los derechos humanos.

El Santo Padre no habló desde la distancia. Habló como pastor. Insistió en la necesidad de garantizar la soberanía, fortalecer el estado de derecho y respetar los derechos civiles de cada persona, sin excepciones. Pero su mirada fue todavía más lejos: puso el foco en los más pobres, en quienes sufren cada día las consecuencias de una crisis económica que hiere la dignidad humana.
El Obispo de Roma no se limitó a denunciar. Invitó a rezar. Y lo hizo confiando a Venezuela a una intercesión profundamente significativa para su pueblo: Nuestra Señora de Coromoto, junto a san José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles. No fue un gesto simbólico: fue una declaración espiritual. Para el sucesor de Pedro, la salida del dolor no será solo política o económica, sino también moral y espiritual.
En el mismo mensaje, el Pontífice recordó a las víctimas de la tragedia de Año Nuevo en Suiza y volvió a insistir en una convicción que atraviesa todo su magisterio: Dios es un Dios de paz, y la fe auténtica siempre se traduce en solidaridad concreta con los pueblos que sufren.
Las palabras quedaron flotando en el aire romano. Pero cruzaron océanos. Y en Venezuela, muchos las sintieron como una mano tendida desde Roma… y como una esperanza que se niega a morir.
El Papa Rompió el Silencio sobre Venezuela: “El Bien del Pueblo Debe Estar por Encima de Todo”









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