top of page

“¡QUE CALLEN LAS ARMAS!”: EL GRITO DEL PAPA QUE RESONÓ EN EL MUNDO

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 6 días
  • 3 Min. de lectura
Tras el Ángelus, el Papa lanzó un llamado urgente que resonó en la Plaza de San Pedro: que cesen las bombas y callen las armas. Ante el riesgo de una guerra mayor en Oriente Medio, pidió abrir caminos de diálogo.
El Papa, tras la oración dominical, lanzó un fuerte llamado por la paz y pidió que “callen las armas” ante la escalada de violencia en Oriente Medio. (Fotografía: Vatican Media)
El Papa, tras la oración dominical, lanzó un fuerte llamado por la paz y pidió que “callen las armas” ante la escalada de violencia en Oriente Medio. (Fotografía: Vatican Media)

El silencio de la plaza de San Pedro fue absoluto. Miles de fieles habían escuchado el rezo del Ángelus cuando, al terminar la oración, León XIV volvió a tomar la palabra. Su voz no era de ceremonia. Era un llamado urgente.


Un llamado nacido del dolor.


Desde el balcón del Palacio Apostólico, lanzó una súplica que resonó como un eco de conciencia para un mundo sacudido por la violencia: “Que cese el estruendo de las bombas. Que callen las armas”.









Las palabras no eran abstractas. Tenían un destino concreto: Irán. Oriente Medio. Una región donde la tensión y la guerra vuelven a amenazar con desbordarse.


“Desde Irán y todo Oriente Medio siguen llegando noticias que causan profunda consternación”, advirtió ante los cerca de 15.000 fieles reunidos en la plaza.

El escenario, dijo, es cada vez más preocupante.



A los episodios de violencia y devastación se suma un clima que mezcla odio, miedo y desconfianza. Y, lo más alarmante, el temor de que el conflicto se extienda a otros países de la región. Entre ellos, el Líbano. Una tierra que para la Iglesia tiene un valor especial y que ya ha sufrido demasiadas heridas a lo largo de la historia reciente.


Ante ese panorama, el Santo Padre no eligió el lenguaje de la política ni de la estrategia militar. Eligió el lenguaje del Evangelio. “Elevemos nuestra humilde oración al Señor —dijo— para que cese el estruendo de las bombas, callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se pueda escuchar la voz de los pueblos”.


No se trató solo de un llamado diplomático. Fue un grito espiritual.









El Papa pidió que se abran “caminos de reconciliación y esperanza”, recordando que detrás de cada guerra hay personas concretas que sufren: familias, niños, ancianos, comunidades enteras que viven bajo el miedo permanente.


Por eso, confió su súplica a una figura central de la tradición cristiana: María, Reina de la Paz. “Que interceda por quienes sufren a causa de la guerra y acompañe a los corazones por los caminos de la reconciliación”, pidió.



Pero el mensaje del Pontífice no terminó allí. Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, aprovechó también para recordar otra forma de violencia que sigue atravesando al mundo.

La que padecen millones de mujeres.


El Papa pidió renovar el compromiso por la igual dignidad entre el hombre y la mujer, recordando que ese principio no es una moda cultural ni una consigna ideológica, sino una verdad profundamente arraigada en el Evangelio.









Y lanzó una frase que volvió a tocar fibras sensibles. “Lamentablemente —dijo— muchas mujeres, desde la infancia, siguen siendo discriminadas y sufren diversas formas de violencia”.


En medio de un mundo donde las armas vuelven a hablar con demasiada frecuencia, el Papa recordó algo que parece olvidado: Que la paz no nace del poder, nace del diálogo.


Y del coraje de quienes se atreven a pedir que, de una vez por todas, callen las armas.

“¡QUE CALLEN LAS ARMAS!”: EL GRITO DEL PAPA QUE RESONÓ EN EL MUNDO



📖También te puede interesar:

Comentarios


bottom of page