top of page

LOS REMEDIOS DEL CORAZÓN HERIDO: CÓMO SANTA TERESA DE ÁVILA ENSEÑÓ A VENCER EL MIEDO Y LA INSEGURIDAD

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 59 minutos
  • 4 Min. de lectura
El miedo a no estar a la altura también golpeó a una santa. Santa Teresa de Ávila enfrentó inseguridad, fragilidad y dudas profundas ‘desde adentro’. Su camino revela cómo sanar el corazón herido sin dureza, sin negarse… y sin huir.
En el silencio del claustro y la luz que atraviesa el miedo, Santa Teresa de Ávila enseña que la verdadera fortaleza no nace del carácter fuerte, sino de un corazón que se abandona a Dios incluso cuando tiembla.
En el silencio del claustro y la luz que atraviesa el miedo, santa Teresa de Ávila enseña que la verdadera fortaleza no nace del carácter fuerte, sino de un corazón que se abandona a Dios incluso cuando tiembla.

Hay miedos que no gritan. No paralizan en público. No se notan en las redes ni en el trabajo. Son silenciosos, persistentes, íntimos. El miedo a fracasar. A no estar a la altura. A sentirse poco. A equivocarse otra vez. A no valer lo suficiente. Ese miedo —tan común hoy como hace cinco siglos— también habitó el corazón de una de las mujeres más grandes de la historia de la Iglesia: santa Teresa de Ávila.


Teresa no fue una santa “segura de sí”. Fue una mujer frágil, enferma, cuestionada, criticada, incomprendida. Y, sin embargo, terminó siendo Doctora de la Iglesia. ¿Cómo lo hizo? No endureciendo el carácter. No negando el miedo. Sino aprendiendo a atravesarlo desde adentro.









EL MIEDO QUE NO SE VE, PERO GOBIERNA

La fundadora de la Orden de los Carmelitas Descalzos conocía bien la inseguridad. Dudaba de sí misma, de sus decisiones, de su capacidad espiritual. Tenía miedo de equivocarse, de engañarse, de no ser fiel a Dios. En sus escritos aparece una y otra vez el temor a “no ser capaz”, a “no responder”, a “no perseverar”.


Ese miedo no la abandonó de golpe. No hubo un día mágico. Hubo un camino. Y ese camino empieza con una frase que muchos repiten, pero pocos entienden de verdad.


casa betania

“NADA TE TURBE”: NO ES CALMA BARATA

“Nada te turbe, nada te espante” no es una frase para decorar cuadros. Teresa no la escribió desde una vida cómoda. La escribió desde el cansancio, la persecución, la enfermedad, el fracaso humano.


Cuando dice “nada te turbe”, no está negando el miedo. Está diciendo algo más profundo: no dejes que el miedo gobierne tus decisiones. El miedo va a estar. La inseguridad también. Pero no tienen derecho a manejar el timón.


Para Teresa, la paz no nace de sentirse fuerte, sino de saber en quién apoyarse.









ORAR NO ES CUMPLIR: ES AMISTAD

Uno de sus mayores aportes fue cambiar la idea de oración rígida, exigente, fría. Ella lo dijo sin vueltas: orar es tratar de amistad con quien sabemos que nos ama.


Esto es revolucionario para el corazón herido. Porque el miedo se alimenta de exigencias imposibles. La amistad, en cambio, descansa en la confianza.


Teresa no rezaba para “estar a la altura”. Rezaba para no estar sola. Para decir lo que le pasaba. Para llorar. Para discutir con Dios. Para volver a empezar.


En su experiencia, la oración no elimina la inseguridad, pero le quita poder.



LA FORTALEZA QUE NO NACE DEL CARÁCTER

La mística y escritora española no fue fuerte porque tuviera un carácter duro. Fue fuerte porque aprendió a no huir de sí misma. A no esconder la fragilidad. A no disfrazar el miedo de falsa espiritualidad.


Su fortaleza nació del interior. De aceptar que no todo dependía de ella. De soltar la obsesión por el control. De dejar de exigirse perfección.


Esto llega fuerte a mujeres y hombres que cargan con la presión de “tener que poder”, “no fallar”, “no mostrarse débiles”.


Teresa enseña algo incómodo: la verdadera fortaleza no es no caer, sino levantarse sin despreciarse.


Pedro Kriskovich

CUANDO LA INSEGURIDAD TE DICE “NO PODÉS”

Santa Teresa escuchó muchas veces esa voz interior. Y no la silenció con frases motivacionales. La enfrentó con una verdad más grande: Dios no elige a los capaces, capacita a los que se animan a confiar.


Por eso avanzó. Fundó conventos. Reformó una orden. Escribió libros que hoy siguen sanando almas. Todo mientras sentía miedo.


No esperó “sentirse segura”. Caminó con temor… pero con fe.



REVOLUCIÓN ESPIRITUAL

En una época marcada por la ansiedad, la comparación constante y la autoexigencia extrema, santa Teresa de Ávila ofrece un remedio poderoso:

  • No te midas todo el tiempo.

  • No te castigues por sentir miedo.

  • No confundas fragilidad con fracaso.

  • No camines solo.


La inseguridad no se vence gritándose fuerza, sino aprendiendo a descansar en un amor que no depende del rendimiento.


Santa Teresa no promete una vida sin miedo. Promete algo más real: un corazón que, aun temblando, sigue adelante. Y eso, en estos tiempos, es una verdadera revolución espiritual.

LOS REMEDIOS DEL CORAZÓN HERIDO: CÓMO SANTA TERESA DE ÁVILA ENSEÑÓ A VENCER EL MIEDO Y LA INSEGURIDAD

LOS REMEDIOS DEL CORAZÓN HERIDO: CÓMO SANTA TERESA DE ÁVILA ENSEÑÓ A VENCER EL MIEDO Y LA INSEGURIDAD

📖También te puede interesar:
bottom of page