top of page

70.000 Jóvenes Subieron al Cerro y Derribaron un Mito: La Fe Está Más Viva que Nunca

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 3 horas
  • 3 Min. de lectura
Mientras se repite que los jóvenes abandonan la fe, 70.000 peregrinaron a Cristo Rey. No fue un evento, fue una señal. ¿Estamos viendo el final de una era… o el inicio silencioso de otra mucho más profunda?
Desde lo alto del Cerro del Cubilete, la imagen monumental de Cristo Rey domina una marea humana: cerca de 70.000 jóvenes rodearon el santuario en una de las peregrinaciones juveniles más multitudinarias de los últimos años, en memoria de los mártires cristeros y como signo visible de una fe que sigue viva en México.
Desde lo alto del Cerro del Cubilete, la imagen monumental de Cristo Rey domina una marea humana: cerca de 70.000 jóvenes rodearon el santuario en una de las peregrinaciones juveniles más multitudinarias de los últimos años, en memoria de los mártires cristeros y como signo visible de una fe que sigue viva en México.

Mientras el mundo repite que los jóvenes “ya no creen”, que la fe se apaga y que la Iglesia envejece, 70.000 jóvenes hicieron exactamente lo contrario: caminaron, rezaron, cantaron y subieron juntos al corazón espiritual de México para decir, sin miedo ni consignas vacías, que Cristo sigue siendo Rey.


El 31 de enero, el imponente monumento de Cristo Rey del Cubilete, en el estado de Guanajuato, fue testigo de una de las peregrinaciones juveniles más multitudinarias de los últimos años. No fue un recital, no fue una protesta, no fue un evento financiado por el poder. Fue una peregrinación. Y eso lo cambia todo.


Desde 1974, el movimiento Testimonio y Esperanza convoca a los jóvenes a este cerro sagrado, donde la fe mexicana se volvió resistencia durante la persecución religiosa del siglo XX. Pero este año ocurrió algo distinto: la historia explotó en el presente.


Al principio, los organizadores hablaban de unos 50.000 peregrinos. Sin embargo, tras el conteo final junto a autoridades del estado, la cifra real fue aún más contundente: alrededor de 70.000 jóvenes llegaron desde distintas regiones del país. Más que en 2020, hasta ahora el año récord. Más que nunca.









No fue un “despertar”: fue una verdad que ya estaba ahí

Al finalizar la Misa, el Obispo de Celaya, Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, fue directo al punto. No habló de modas ni de campañas exitosas. Dijo algo mucho más incómodo para el relato dominante:

“Esto no es un despertar. Es la manifestación de una realidad que ya existe”.

Y fue todavía más claro: es mentira que los jóvenes se estén alejando de la Iglesia. Creen. Rezaron. Se organizaron durante meses. Viajaron sin promesas, sin pagos, sin consignas partidarias. Subieron al cerro por una sola razón: expresar su amor a Jesús, a la Virgen y su fidelidad a la Iglesia.


casa betania

Juventud sin anestesia, fe sin maquillaje

La peregrinación de este año tuvo un peso simbólico enorme: se realizó en el marco del centenario del inicio de la Guerra Cristera, aquella persecución brutal en la que sacerdotes, laicos y adolescentes murieron gritando “¡Viva Cristo Rey!”. Entre ellos, San José Sánchez del Río, asesinado a los 14 años.


No fue un recuerdo nostálgico. Fue una advertencia silenciosa: la fe que no se vive, se pierde. Y estos jóvenes eligieron vivirla.


Desde lo alto del cerro —donde hoy se levanta una estatua de Cristo Rey de 23 metros, erigida en 1950 tras haber sido dinamitada por el Estado en 1928—, la imagen fue clara: la fe no retrocedió, volvió a subir.









“Semillas de esperanza” en un país herido

El Nuncio Apostólico en México, Joseph Spiteri, no habló con eufemismos. Llamó a los jóvenes a regresar a sus comunidades como “semillas de esperanza”, capaces de cambiar estructuras injustas, de construir comunidad y de encender a otros.


“El fuego seguirá creciendo”, les dijo. Y nadie dudó de eso mirando esa multitud.



No basta con eventos: la fe también cansa

Andrea Perea, presidenta saliente de Testimonio y Esperanza, lanzó una de las frases más honestas del encuentro: “Hoy es lo bonito. Mañana es lo que cansa”.


La fe no es solo emoción. Es perseverancia. Por eso llamó a los jóvenes a formarse, a comprometerse con sus comunidades, a transformar la devoción en caridad concreta, dirigida al amor al prójimo.


Pedro Kriskovich

Cuando los jóvenes caminan, algo se mueve

En un México atravesado por la violencia, la inseguridad, la corrupción y debates profundos sobre la vida y la dignidad humana, estos jóvenes no escaparon del mundo: subieron al cerro para volver a bajarlo transformados.


No pidieron privilegios. No exigieron micrófonos. Caminaron rezando. Y en ese gesto simple, antiguo y poderoso, derribaron el mito más repetido de nuestro tiempo.


La fe juvenil no murió. La fe juvenil peregrina. Y cuando camina junta, hace temblar la historia.

70.000 Jóvenes Subieron al Cerro y Derribaron un Mito: La Fe Está Más Viva que Nunca

70.000 Jóvenes Subieron al Cerro y Derribaron un Mito: La Fe Está Más Viva que Nunca

📖También te puede interesar:

bottom of page