LEÓN XIV: “LO DECISIVO NO ES ORDENARSE, SINO SER VERDADERAMENTE SACERDOTES”
- Canal Vida

- 5 nov
- 2 Min. de lectura
El Papa estremeció al mundo sacerdotal con una frase contundente: “Lo decisivo no es ordenarse, sino ser verdaderamente sacerdotes”. En su carta a los seminaristas del Perú, pidió libertad interior, oración constante y una fe que se viva, no que se actúe.

Con el tono sereno que lo caracteriza, pero con la fuerza de quien conoce la fragilidad humana, León XIV volvió a estremecer al clero del mundo. En una carta enviada al Seminario Mayor “San Carlos y San Marcelo” de Trujillo, con motivo de sus 400 años, dejó un mensaje que resonó como un examen de conciencia para toda la Iglesia: “Lo decisivo no es ordenarse, sino ser verdaderamente sacerdotes”.
UNA VOCACIÓN LIBRE, NO UNA PROMOCIÓN PERSONAL
León XIV recordó que el sacerdocio no es un refugio ni una carrera, sino “un don total de la existencia”. Pidió a los seminaristas mirar sus motivaciones con sinceridad, para que la vocación sea libre y no fruto del miedo o la ambición. “Un sacerdote que no vive desde la libertad no sirve al pueblo, sino a su propio ego”, escribió.
El Papa advirtió que la Iglesia no necesita funcionarios sagrados, sino padres espirituales capaces de sufrir y alegrarse con su pueblo. “Ser padre no es algo que se hace, sino algo que se es”, subrayó con fuerza.

“¡NO PUEDE HABLAR DE DIOS QUIEN POCO HABLA CON DIOS!”
En un pasaje que muchos ya llaman “el latigazo de Trujillo”, León XIV pidió que los seminaristas vuelvan al corazón del Evangelio: la oración, el estudio y la fraternidad.“Cada sacerdote nace en el silencio de la Eucaristía —escribió—. Allí aprende a ofrecer su vida junto con Cristo”.
También citó a san Alberto Hurtado: “¡Especialízate en Jesucristo!”, invitando a los futuros presbíteros a estudiar no por erudición, sino por amor.
CONTRA LA MEDIOCRIDAD ESPIRITUAL
Con claridad profética, advirtió sobre la mediocridad, el activismo y la soledad sacerdotal, flagelos del mundo moderno. “Un sacerdote aislado es vulnerable. La Iglesia no necesita héroes solitarios, sino hermanos que caminen juntos”, dijo.
Y concluyó con una promesa que emocionó a los seminaristas peruanos: “Nunca están solos en este camino. Tienen un lugar en el corazón del Sucesor de Pedro”.
En tiempos de crisis espiritual, León XIV volvió a recordarle al mundo que el sacerdocio no se conquista… se vive.









Comentarios