top of page

La Frase que Muchos Dicen en la Iglesia… y No Significa lo que Creen

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 2 días
  • 3 Min. de lectura
La repetimos como consuelo, pero rara vez la pensamos en serio. Una frase habitual en la Iglesia fue perdiendo su sentido original y hoy funciona como excusa espiritual. ¿Qué quiso decir realmente el cristianismo… y qué estamos diciendo ahora?
Frases mal interpretadas
Una iglesia en silencio, una Palabra abierta y una llama encendida: el clima donde muchas frases repetidas esconden un sentido más profundo que pocos se detienen a discernir.

Se escucha en filas de confesión, en charlas parroquiales, en velatorios, en sobremesas familiares y hasta después de una homilía exigente. Se dice con alivio, casi como un salvavidas espiritual: “Dios entiende todo”. La frase suena piadosa, tranquilizadora, profundamente cristiana. El problema es que, dicha así, muchas veces no significa lo que la fe enseña, sino exactamente lo contrario.


Porque sí: Dios entiende todo. Pero no todo da lo mismo. Y ahí comienza la confusión.


En la tradición cristiana, Dios no es un juez ciego ni un burócrata del castigo. Es Padre. Y justamente por eso, no es indiferente. Entender no es justificar. Amar no es aprobar. Acompañar no es negar la verdad. Sin embargo, en el lenguaje cotidiano, esta frase terminó siendo usada como una coartada espiritual para anestesiar la conciencia.









Cuando alguien dice “Dios entiende todo”, muchas veces lo que quiere decir es: “No hace falta cambiar”, “No importa lo que haga” o “No necesito revisar mi vida”. Y ahí la frase, sin darse cuenta, se vacía de su contenido cristiano.


El Evangelio nunca presenta a un Dios que mira para otro lado. Jesús se acerca a los pecadores, sí, pero siempre con una invitación clara: “Vete y no peques más”. No hay humillación, pero tampoco relativismo. Hay misericordia, pero también verdad. Separar una de la otra es romper el corazón del mensaje cristiano.


casa betania

CUANDO SER BUENA PERSONA NO ALCANZA

Otra frase hermana de esta confusión es: “Lo importante es ser buena persona”. ¿Quién podría oponerse? Nadie. El problema aparece cuando esa frase reemplaza todo lo demás. Como si la fe fuera solo una ética amable y no un camino exigente de conversión. En el cristianismo, ser buena persona no es el punto de llegada: es el punto de partida.


Ser buena persona sin oración, sin sacramentos, sin búsqueda de Dios, termina reduciendo la fe a un humanismo cómodo. Jesús no vino solo a enseñarnos a portarnos bien. Vino a transformar el corazón, a cambiar la lógica del mundo, a incomodar seguridades.









CONFUNDIR LA MISERICORDIA CON NO JUZGAR

Algo similar ocurre con otra expresión muy repetida: “Dios no juzga”. En realidad, la fe cristiana afirma que Dios juzga, pero juzga con justicia y misericordia, no con arbitrariedad. Negar el juicio de Dios no nos libera: nos deja sin responsabilidad. Y una fe sin responsabilidad se vuelve superficial, sentimental y frágil.


El problema de estas frases no es la intención de quien las dice. Muchas nacen del deseo de consolar, de no herir, de no parecer duros. El problema es que, usadas sin discernimiento, terminan diluyendo el Evangelio hasta volverlo irreconocible.


Por eso estas expresiones generan tanta reacción cuando alguien se anima a cuestionarlas. Porque son cómodas. Porque evitan el conflicto interior. Porque nos ahorran la pregunta incómoda: ¿Qué me está pidiendo Dios hoy?


Pedro Kriskovich

LA FE NO ES CÓMODA

La fe cristiana no es una colección de frases tranquilizadoras. Es un camino. A veces luminoso, a veces exigente. Dios entiende todo, sí. Pero justamente porque entiende, nos llama a algo más grande. A salir de la mediocridad espiritual. A no conformarnos con slogans piadosos.


Tal vez por eso esta frase se dice tanto… y se piensa tan poco. Y tal vez por eso, cuando alguien la mira de frente, incomoda. Porque obliga a recuperar el sentido profundo de la fe: un Dios que ama tanto, que no se conforma con menos que nuestra conversión.


No es una frase falsa. Es una frase mal entendida. Y ahí está el verdadero problema.

La Frase que Muchos Dicen en la Iglesia… y No Significa lo que Creen

La Frase que Muchos Dicen en la Iglesia… y No Significa lo que Creen

📖También te puede interesar:

Comentarios


bottom of page