“HASTA QUE CRISTO SE FORME EN USTEDES”: EL MENSAJE QUE LEÓN XIV LANZÓ A LOS LAICOS, LA FAMILIA Y LA VIDA
- Canal Vida

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Una frase del Papa León XIV en el Vaticano sacudió la forma en que la Iglesia entiende la formación cristiana. No habló de métodos ni programas, sino de algo mucho más incómodo y exigente: engendrar la fe como se engendra la vida.

En la Sala Clementina, ante los participantes de la Tercera Asamblea Plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, Papa León XIV lanzó un mensaje que sacudió certezas cómodas y devolvió profundidad a una palabra muchas veces vaciada: formar.
“No basta enseñar. Hay que engendrar”, dijo el Pontífice al meditar el lema paulino de la asamblea —“Hasta que Cristo sea formado en vosotros”— y al recordar que la fe no se transmite como un manual, sino como la vida misma: con dolor, paciencia y amor. El Papa citó a san Pablo como quien vuelve a sufrir “dolores de parto” por sus hijos espirituales, y advirtió que la Iglesia corre el riesgo de producir “tutores” eficientes, pero no padres en la fe.

Con tono firme, León XIV subrayó que la formación cristiana no puede reducirse a doctrina, normas o ética. “Estamos llamados a compartir lo que vivimos”, afirmó, reclamando una entrega capaz de acompañar, escuchar y, si hace falta, sufrir por el otro. La fe —insistió— nace en comunidad, no en soledad: la generan familias, jóvenes, consagrados, célibes; una Iglesia viva que ama y por eso desea ser fecunda.
El Papa puso el acento en caminos concretos: redescubrir el Bautismo y los Sacramentos como fuente de vida cristiana; ayudar a madurar una fe que atraviese trabajo, relaciones y vida pública; y cuidar con especial atención la defensa de la vida en todas sus etapas, previniendo abusos y acompañando a las víctimas. “Sin Sacramentos no hay vida cristiana”, recordó, sin rodeos.

León XIV reconoció que formar no es fácil ni improvisado. Exige tiempo, verificación y aprender de quienes ya recorrieron ese camino. Por eso evocó a gigantes del espíritu —Ignacio de Loyola, Felipe Neri, José de Calasanz— y llamó a empezar por lo pequeño, con la lógica del grano de mostaza.
Antes de bendecirlos, dejó una clave final: mirar a María, que cooperó con su caridad para que Cristo naciera en los fieles. En tiempos de urgencias y fórmulas rápidas, el Papa propuso lo más exigente: volver a engendrar la fe desde dentro.
“HASTA QUE CRISTO SE FORME EN USTEDES”: EL MENSAJE QUE LEÓN XIV LANZÓ A LOS LAICOS, LA FAMILIA Y LA VIDA









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