El Perdón que Selló el Final: El Último Encuentro entre Francisco y el Secretario Más Fiel de Benedicto XVI
- Canal Vida

- 1 ene
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Antes de morir, el Papa Francisco protagonizó un gesto que pocos conocían: un encuentro silencioso, un perdón inesperado y una reconciliación que cerró una herida profunda en el Vaticano. Lo que ocurrió en esa sala conmueve al mundo.

Hubo un momento, silencioso y casi invisible para el mundo, que cerró una de las heridas más delicadas del Vaticano moderno. No fue en una plaza repleta ni frente a las cámaras. Fue en la intimidad de una audiencia privada, cuando el arzobispo Georg Gänswein —secretario personal de Benedicto XVI durante décadas— se sentó frente al Papa Francisco y pronunció palabras que marcaron el final de una historia cargada de tensiones: “Le pedí perdón”.

Ocurrió en noviembre de 2024, apenas meses antes de la muerte del Pontífice argentino. Para entonces, el distanciamiento entre ambos era conocido. La publicación del libro Nada más que la verdad, donde Gänswein revelaba aspectos internos del pontificado y del trato con Francisco, había causado un terremoto en Roma. Muchos lo vieron como una herida abierta, casi irreparable.
Pero el Evangelio, una vez más, escribió el último capítulo. Según reveló el propio arzobispo alemán, aquel encuentro fue “una verdadera reconciliación”. No hubo reproches públicos ni discursos solemnes. Solo palabras sinceras, un pedido de perdón y un gesto que, en la lógica del Evangelio, lo cambia todo. El Papa escuchó. Aceptó. Y perdonó.
Días después, Gänswein participó del Concierto de Navidad en el Vaticano y rezó ante la tumba de Benedicto XVI. El círculo se cerraba. El discípulo, el Papa emérito y el Pontífice reinante quedaban unidos por un mismo hilo invisible: el del perdón que sana.

La escena adquiere un peso aún mayor si se recuerda que Francisco había predicado incansablemente sobre la misericordia como núcleo del cristianismo. Y fue precisamente ese mensaje el que selló su despedida espiritual. “No hay paz sin perdón”, había repetido tantas veces.
Hoy, cuando el mundo mira hacia atrás, ese gesto silencioso se revela como uno de los más poderosos de su pontificado: un Papa que, antes de partir, eligió reconciliarse. Porque a veces, el milagro no ocurre en los altares… sino en un corazón que decide perdonar.
El Perdón que Selló el Final: El Último Encuentro entre Francisco y el Secretario Más Fiel de Benedicto XVI









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