top of page

EL MILAGRO QUE RECORRIÓ MILES DE KILÓMETROS: EL NIÑO CURADO POR SAN CARLO ACUTIS QUE VIAJÓ PARA DECIR “GRACIAS”

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 10 horas
  • 3 Min. de lectura
Tenía leucemia y apenas cinco años. Su familia rezó sin descanso y confió en Carlo Acutis. Tras una curación que desconcertó a los médicos, el niño viajó más de 1.300 kilómetros para agradecer lo que consideran un milagro del nuevo santo.
El niño salvado por Carlo Acutis
La familia viajó a Mendoza para agradecer a Carlo Acutis por la sanación milagrosa de Denzel.

El 21 de marzo de 2024, la vida de Denzel Ruiz se partió en dos. Tenía apenas tres años cuando los médicos pronunciaron una palabra que ningún padre quiere escuchar: leucemia. Hasta días antes había ido al jardín, jugado, reído. Nada parecía anunciar lo que vendría. Pero el diagnóstico fue claro y brutal: leucemia linfoblástica aguda.


Desde ese momento, la familia —oriunda de Mar del Plata (Argentina)— entró en una lucha que combinó hospitales, quimioterapia y miedo. Sin embargo, en medio de ese dolor, algo inesperado comenzó a crecer: una fe profunda, concreta, cotidiana.









LA APARICIÓN DE UN NOMBRE DESCONOCIDO

Fue una simple estampita la que cambió el rumbo espiritual de la familia. Llegó a sus manos casi por casualidad. En ella aparecía Carlo Acutis, por entonces beato, fallecido en 2006 también por leucemia. La coincidencia golpeó fuerte.


Natalia, la mamá, empezó a investigar su historia. Descubrió que la madre del nuevo santo tampoco era especialmente practicante y que el joven había vivido su fe en lo cotidiano, con una alegría silenciosa. “Sentí una conexión inmediata”, diría después.


casa betania vacaciones

EL FUEGO, LA ESTAMPITA Y LA SEÑAL

Con el inicio del tratamiento, la familia armó un pequeño santuario en su casa. Velas, imágenes, oraciones. Y una madrugada ocurrió algo que todavía hoy los estremece: el altar comenzó a prenderse fuego.


Todos despertaron a tiempo. Nadie resultó herido. Pero lo inexplicable vino después: la estampita de Carlo Acutis había “volado” y apareció intacta junto a la cama de Natalia. “Sentí que fue él quien me despertó”, aseguró. Para la familia, fue una señal imposible de ignorar.









UNA CURACIÓN QUE DESAFIÓ A LA MEDICINA

El tratamiento avanzó. Y algo llamaba la atención de los médicos: Denzel atravesaba la quimioterapia con una fortaleza inusual. No necesitó sondas. No tuvo llagas severas. Y en octubre de 2024, cuando debía enfrentar una de las quimios más duras, los estudios mostraron valores sorprendentemente buenos.


“No hay explicación médica”, reconoció la doctora. No hizo falta transfusión. Días después, Denzel tocó la campana que anuncia el final del tratamiento. No lo hizo en el hospital, sino en la Gruta de la Virgen de Mar del Plata, con una remera que decía: “Gracias, Carlo Acutis”.


Denzel Acutis hospital
Mientras Denzel estaba internado, la fe en su sanación no cesaba: Jesús, Carlo Acutis y la Virgen de Guadalupe lo custodiaban.

DE BEATO A SANTO… Y LA NECESIDAD DE AGRADECER

En septiembre de 2025, Carlo Acutis fue canonizado por León XIV en el Vaticano. Para la familia Ruiz, fue la confirmación de lo que ya sentían: Denzel había sido tocado por un milagro.


Entonces nació un deseo irrefrenable: agradecer en persona. No con palabras en redes, sino con el cuerpo, con el viaje, con el sacrificio.


Denzel Carlo Acutis
Denzel sostiene una reliquia de primer grado de Carlos Acutis, que fue expuesta en la parroquia Asunción de la Santísima Virgen, de Mar del Plata. (Fotografía: Instagram / familiadenzel)

UNA PEREGRINACIÓN DE 1.300 KILÓMETROS

El 24 de diciembre, la familia viajó más de 1.300 kilómetros hasta Mendoza para llegar a Chacras de Coria, donde se construye la primera capilla del mundo dedicada a san Carlo Acutis.


No fueron turistas. Dejaron un banner, una remera, estampitas, medallas. Recorrieron el terreno. Rezaron. Lloraron. “Este viaje fue el regalo de Navidad para mis hijos”, dijo Natalia.



UNA FE QUE SIGUE DANDO FRUTOS

Denzel ya completó su tratamiento. Su alta definitiva será el 21 de marzo, exactamente dos años después del diagnóstico. Hoy corre, juega y sonríe.


Pero el milagro no terminó ahí. Su hermana diseñó chalecos para niños con catéter. Natalia reparte estampitas en colegios. Otros padres se acercan buscando esperanza.


“Gracias Carlo, por elegirme y recordarnos que la santidad se vive en lo cotidiano”, escribió Natalia. Y concluyó con una frase que resume toda esta historia: “Con humildad y amor, acepto ser la abanderada de san Carlo Acutis en Mar del Plata”.


Porque algunos milagros no solo curan cuerpos. También ponen a caminar la fe.

EL MILAGRO QUE RECORRIÓ MILES DE KILÓMETROS: EL NIÑO CURADO POR SAN CARLO ACUTIS QUE VIAJÓ PARA DECIR “GRACIAS”

EL MILAGRO QUE RECORRIÓ MILES DE KILÓMETROS: EL NIÑO CURADO POR SAN CARLO ACUTIS QUE VIAJÓ PARA DECIR “GRACIAS”

📖También te puede interesar:
bottom of page