¿LLEGAR TARDE A MISA CUENTA IGUAL? LA RESPUESTA QUE INCOMODA A MUCHOS CATÓLICOS
- Canal Vida

- hace 2 días
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Llegar tarde a Misa es una duda silenciosa entre muchos católicos. ¿Cumple igual el precepto dominical? Un sacerdote dio una respuesta inesperada que incomoda, interpela y obliga a replantear cómo vivimos la Eucaristía y qué lugar ocupa Dios en nuestras prioridades.

Es una de las preguntas más repetidas —y menos confesadas— entre los fieles: ¿si llego tarde a Misa, cumplo igual con el precepto dominical? La escena es conocida: puertas que se abren cuando ya comenzaron las lecturas, personas que entran apuradas, miradas incómodas… y la duda silenciosa que queda flotando.
El sacerdote estadounidense David Michael Moses, de la Arquidiócesis de Galveston-Houston, decidió responderla con una analogía tan simple como demoledora. Y el mensaje se volvió viral.

El padre David fue claro: la Iglesia no tiene una enseñanza oficial que diga “hasta tal minuto sí, después no”. Pero —advirtió— ese no es el verdadero problema. Porque la pregunta, en realidad, está mal formulada.
Para explicarlo, comparó la Misa con ir al cine. Nadie entra a una película pensando: “¿Cuánto puedo perderme y aun así decir que la vi?”. Los directores no hacen películas para espectadores tardíos. Las crean esperando que alguien se siente desde el inicio y viva toda la historia. Con la Misa pasa exactamente lo mismo.
“Dios no nos dio la Misa pensando: ‘¿qué tan poco de esto deben realmente vivir?’”, afirmó el sacerdote. Y lanzó la frase que encendió las redes: “La Misa es el cielo bajando a la tierra, y es un regalo”.
¿Existen emergencias reales? Sí. ¿Retrasos inevitables? También. La Iglesia no es rígida ni inhumana. Pero una cosa es llegar tarde por necesidad, y otra muy distinta calcular el mínimo esfuerzo espiritual para “cumplir”.
El video superó las 620 mil visualizaciones y generó cientos de comentarios. Muchos reconocieron una verdad incómoda: somos más puntuales para una película que para encontrarnos con Dios.
La conclusión no es jurídica, es espiritual. La Misa no es una obligación que se mide con reloj. Es un don que se recibe entero… o se empieza a perder cuando se lo fragmenta.
La pregunta final ya no es “¿llego a tiempo?”. Es otra, mucho más profunda: ¿valoro realmente lo que ocurre en el altar?
¿LLEGAR TARDE A MISA CUENTA IGUAL? LA RESPUESTA QUE INCOMODA A MUCHOS CATÓLICOS









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