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“ESTOY AQUÍ PARA ESCUCHAR”: EL PRIMER DÍA DEL CONSISTORIO QUE MARCA EL RUMBO DEL PONTIFICADO DE LEÓN XIV

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 24 horas
  • 4 Min. de lectura
En el primer día del Consistorio, el Papa León XIV sorprendió al afirmar que está allí para escuchar. Sin anuncios ni imposiciones, habló de luz, amor y unidad, y marcó un estilo que puede cambiar el rumbo de la Iglesia.
Papa León XIV
El Papa abre oficialmente en Consistorio extraordinario. (Fotografía: Vatican Media)

Estoy aquí para escuchar”. No fue una consigna estratégica ni una fórmula diplomática. Fue una declaración de estilo. Con esas palabras, León XIV inauguró este miércoles 7 de enero el primer Consistorio extraordinario de su pontificado, dando inicio a dos días que ya muchos describen como decisivos para el futuro inmediato de la Iglesia.


El encuentro comenzó por la tarde, en el Aula Nueva del Sínodo, con un tono muy distinto al de otros momentos históricos. No hubo anuncios rimbombantes ni gestos de poder. Hubo, en cambio, una señal clara: este Papa no llegó para imponer, sino para oír.









EPIFANÍA, LUZ Y UNA IGLESIA QUE DEBE LEVANTARSE

Desde el inicio, León XIV colocó el Consistorio en un marco espiritual profundo. Subrayó que no era casual que se celebrara al día siguiente de la solemnidad de la Epifanía, y citó al profeta Isaías con una frase que resonó con fuerza en el Aula:“¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!”.


No fue una cita decorativa. Fue la clave de lectura del encuentro. Para el Papa, la Iglesia está llamada hoy a volver a reflejar la luz de Cristo en medio de un mundo que camina entre sombras, no con estrategias humanas, sino con fidelidad evangélica.


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CRISTO, NO LA IGLESIA, ES QUIEN ATRAE

Uno de los momentos centrales del discurso fue cuando León XIV vinculó esta visión profética con el inicio de la Constitución Lumen gentium del Concilio Vaticano II. Recordó que la Iglesia existe para iluminar a todos los hombres con la claridad de Cristo, no con luz propia.


Aquí apareció una idea que atravesó todo el mensaje: la Iglesia no crece por proselitismo, sino por atracción. Retomando una expresión repetida por Benedicto XVI y Francisco, el Papa fue contundente: “No es la Iglesia la que atrae. Es Cristo”.


Cuando una comunidad cristiana resulta creíble —explicó— no es por sus estructuras ni por su poder, sino porque deja pasar la savia viva del amor que brota del Corazón de Cristo. A ese amor le puso nombre: Charis, Ágape, el amor de Dios encarnado.









“SOLO EL AMOR ES CREÍBLE”

El tono se volvió aún más fuerte cuando León XIV abordó el tema de la unidad. Citando a san Pablo, recordó que “el amor de Cristo nos apremia” y afirmó sin rodeos:“Solo el amor es digno de fe”.


La frase no pasó desapercibida. En tiempos de tensiones internas, polarizaciones y heridas abiertas, el Papa lanzó una advertencia tan clara como incómoda:la unidad atrae, la división dispersa.


Y fue más lejos. Recordó que Jesús dejó un único mandamiento como sello distintivo de sus discípulos: “Ámense unos a otros como yo los he amado”. Sin ese amor concreto —dijo— no hay credibilidad posible para la misión.


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UN CONSISTORIO PARA ESCUCHAR, NO PARA IMPONER

Dirigiéndose directamente a los cardenales, León XIV dejó en claro el espíritu de este primer Consistorio. Reconoció la diversidad del Colegio Cardenalicio: culturas, historias, trayectorias y sensibilidades distintas. Y lejos de verlo como un problema, lo presentó como una riqueza.

Estoy aquí para escuchar”, repitió. Recordó la experiencia del Sínodo de los Obispos de 2023 y 2024 y subrayó que la sinodalidad comienza, siempre, por la escucha. No por documentos, no por comunicados, no por decisiones apresuradas.


El objetivo de estos días —aclaró— no es llegar a un texto, sino sostener una conversación real que ayude al Papa en el servicio de gobierno de la Iglesia universal.


Consistorio Papa Cardenales
León XIV junto a los cardenales en el primer día del Consistorio extraordinario. (Fotografía: Vatican Media)

UN PUNTO DE PARTIDA, NO DE LLEGADA

Al cerrar su intervención, León XIV agradeció la presencia de los cardenales y confió los trabajos del Consistorio a la intercesión de la Virgen María, Madre de la Iglesia. Habló de fraternidad, amistad sincera y trabajo conjunto, y dejó abierta una expectativa: que de este diálogo pueda surgir “algo nuevo”, capaz de poner en juego el presente y el futuro.


El primer día terminó sin decisiones visibles, pero con algo quizás más profundo: un Papa que escucha, una Iglesia convocada a amar y una misión que vuelve a empezar desde la luz de Cristo.


Y en Roma, muchos ya lo dicen en voz baja: cuando un Papa empieza escuchando, algo importante está por nacer.

“ESTOY AQUÍ PARA ESCUCHAR”: EL PRIMER DÍA DEL CONSISTORIO QUE MARCA EL RUMBO DEL PONTIFICADO DE LEÓN XIV

“ESTOY AQUÍ PARA ESCUCHAR”: EL PRIMER DÍA DEL CONSISTORIO QUE MARCA EL RUMBO DEL PONTIFICADO DE LEÓN XIV

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