“Tomá Posición”: El Día en que León XIV Pidió que Nadie Quede Neutral
- Canal Vida

- 22 nov
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El Papa encendió la Plaza San Pedro con un mensaje explosivo: “Esperar es tomar posición”. Llamó a romper la neutralidad, transformar la indignación en acción y seguir el fuego de Dios. Miles quedaron en shock.

La plaza San Pedro ardió. No por el sol romano ni por el fervor de miles de peregrinos, sino por las palabras abruptas, filosas y encendidas del León XIV. En su catequesis del 22 de noviembre, hizo algo que muchos no esperaban: rompió con la idea de una fe cómoda y exigió a los católicos “tomar posición” frente al mundo y sus sombras.
“Esperar es tomar una decisión”, lanzó, dejando claro que no hablaba de una esperanza ingenua o sentimental, sino de una esperanza que compromete, que quema, que obliga.
No quiere creyentes pasivos. Quiere testigos. Quiere fuego. Y ese fuego tuvo un nombre propio: Dorothy Day.
UN FUEGO QUE INCOMODA: “JESÚS TE QUITA LA PAZ”
En uno de los momentos más fuertes de la catequesis, afirmó que Jesús no vino a darnos una paz “calma, tibia o anestesiada”, sino una llama que incomoda, que irrita a quienes pretenden neutralidad.
“En cierto modo, Jesús nos quita la paz”, advirtió. Pero no cualquier paz: solo aquella que “nos hace espectadores del mundo”.
Según el sucesor de Pedro, la verdadera paz es un movimiento interior, un impulso a salir de uno mismo, un temblor que nos obliga a ver la injusticia y reaccionar.
No hay discípulo neutral. No hay santo indiferente. No hay Evangelio sin decisión.

DOROTHY DAY: EL EJEMPLO QUE DESAFÍA AL SIGLO XXI
Para dejarlo aún más claro, León XIV evocó a Dorothy Day, la activista norteamericana que pasó de periodista bohemia a gigante espiritual del siglo XX.
Una mujer que:
caminó con obreros explotados,
defendió a migrantes rechazados,
abrió casas para los descartados de todas las ciudades,
transformó rabia en misericordia,
y levantó centros de caridad donde otros levantaban barricadas.
“Una artesana de paz”, la llamó el Pontífice. Pero no una paz de silencio, sino una paz que emerge del fuego.

TRANSFORMAR LA INDIGNACIÓN EN ACCIÓN
El núcleo de la catequesis fue un golpe directo al corazón: “La indignación no basta. Si no se convierte en comunión y acción, se vuelve veneno.”
Ahí, el vicario de Cristo marcó el rumbo:
indignarse sí,
denunciar sí,
pero actuar más.
El cristiano —dice— no es un comentarista del mal. Es un transformador del mal.
Por eso lanzó su frase más fuerte: “El fuego de Dios te obliga a elegir de qué lado estás”. Nada más lejos de la tibieza religiosa. Nada más desafiante en un mundo que idolatra la indiferencia.
EL PAPA QUE LLAMA A ROMPER LA NEUTRALIDAD
En su mensaje final, León XIV pidió algo que muy pocos líderes religiosos se animan a pedir:
“Tomen posición. No esperen tiempos perfectos: el tiempo es hoy”.
Y la plaza San Pedro, repleta de jóvenes, familias y coros que llegaban para el Jubileo, respondió con un silencio cargado de electricidad espiritual.
Un silencio que no fue pasivo. Fue decisión. Porque, después de escuchar al Santo Padre, quedó claro que Dios no quiere espectadores. Quiere incendiarios del bien. Quiere constructores de paz ardiente. Quiere cristianos capaces de encender el mundo con la luz del Evangelio.
Y eso —advirtió el Papa— empieza por un acto simple pero decisivo: Tomar posición. Ahora. Aquí. Frente a todo.










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