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La Carta Secreta que Benedicto XVI Escribió al Niño Jesús Cuando Tenía 7 Años

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • 28 dic 2025
  • 2 Min. de lectura
Joseph Ratzinger escribió una misiva al Niño Jesús que hoy conmueve al mundo. No pidió juguetes, pidió fe. Décadas después sería Papa. Esta es la historia íntima que revela su alma desde infante.
Carta de Navidad de Benedicto XVI
La carta que un niño escribió al Niño Jesús… y que el tiempo transformó en vocación eterna. Años después, aquel pequeño sería Benedicto XVI, el Papa que jamás dejó de creer como un niño.

Antes de ser Papa. Antes de convertirse en uno de los grandes teólogos del siglo XX. Antes de vestir de blanco y guiar a la Iglesia.


Joseph Ratzinger fue un niño… y como todo niño creyente, le escribió una carta al Niño Jesús.

Corría el año 1934. Tenía apenas siete años, vivía en Baviera y la Navidad estaba por llegar. En medio del frío, del aroma a pino y del silencio del Adviento, tomó papel y lápiz y escribió una carta que hoy conmueve al mundo.


casa betania

La misiva fue hallada recién en 2012, durante la restauración de su casa natal, convertida en museo. Nadie imaginaba que allí, entre objetos sencillos, aparecería un testimonio tan puro de fe infantil.


La carta decía:

“Querido Niño Jesús, pronto vendrás a la tierra. Alegrarás a los niños. A mí también. Quisiera el Volks-Schott, una casulla verde para la misa y un Sagrado Corazón de Jesús. Siempre seré bueno.”

No pedía juguetes. No pedía riquezas. Pedía un misal, una casulla… y a Jesús.

Ese niño jugaba a celebrar misa con su hermano, usando pequeñas vestiduras cosidas por su madre. Soñaba con el altar. Y sin saberlo, estaba escribiendo el primer capítulo de una vida entregada por completo a Dios.







Años después, ya como Benedicto XVI, confesó que la Navidad era su tiempo favorito del año. Recordaba con emoción ir al bosque con su padre a buscar musgo y ramas para el pesebre. Decía que ese aroma lo acompañó toda la vida.


Carta de Navidad de Benedicto XVI
Misiva que con mucho amor el niño que se convertiría en Papa le escribió a Jesús.

Cuando su secretario encontró la carta, Benedicto sonrió. No por nostalgia…sino porque aquel niño había cumplido su promesa.


La epístola del pequeño Joseph es hoy un símbolo poderoso: la fe auténtica comienza en lo simple, en lo puro, en el corazón de un niño que cree sin condiciones.


Y quizás por eso, hasta el final de sus días, Benedicto XVI siguió siendo —ante todo— ese niño que le escribió una carta al Niño Dios.

La Carta Secreta que Benedicto XVI Escribió al Niño Jesús Cuando Tenía 7 Años



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