top of page

El Garaje que Encendió al Mundo: La Providencia que Dio Vida a EWTN

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • 19 sept
  • 3 Min. de lectura
Hace 44 años, en un simple garaje, Madre Angélica desafió al mundo y fundó EWTN. Sin dinero, pero con fe y osadía, levantó el canal católico más grande del planeta. Una historia marcada por la Providencia.
Madre Angélica
Nadie le creyó... Ella depositó todos sus recursos y su oración en Dios, que la guio para fundar el canal católico más importante del mundo.

Hace 44 años, en un simple garaje de Alabama (Estados Unidos), una monja franciscana con apenas unas cuantas religiosas a su lado decidió desafiar al mundo. Madre Angélica (1923-2016), con su hábito marrón, una fe inquebrantable y una osadía que muchos calificaron de locura, dio vida a lo que hoy conocemos como Eternal Word Television Network (EWTN), el canal católico más grande del planeta.


No hubo inversores millonarios ni un plan estratégico empresarial: hubo confianza en Dios, sacrificio y un “sí” radical que cambió la historia de la comunicación católica.







EL ENCUENTRO QUE DESPERTÓ LA CHISPA

Todo comenzó en 1973, cuando Madre Angélica daba charlas y escribía libros que imprimían sus hermanas en pequeñas ediciones. La obra crecía, pero aún parecía modesta. Hasta que un día, al ingresar a un estudio de televisión en Chicago, tuvo una revelación. “¡Señor, tengo que tener uno de estos!”, exclamó. Allí comprendió que bastaba un espacio pequeño, unas cámaras y una señal para llegar a millones. Esa chispa encendió un fuego que no se apagaría jamás.

Pedro Kriskovich
EL “NO” QUE SE TRANSFORMÓ EN UN MILAGRO

La verdadera prueba llegó cuando otra cadena anunció que transmitiría una película blasfema, presentando a Jesús como un falso profeta. Madre Angélica se opuso con firmeza. El gerente le lanzó una amenaza brutal: “Si deja esta estación, quedará fuera de la televisión”. Pero ella, con la audacia de los santos, respondió: “Oh no, yo no los necesito a ustedes. Solo necesito a Dios. Lo construiré yo misma”. Y así fue. Abandonó la comodidad de los estudios ya existentes y, contra todo pronóstico, decidió levantar el suyo propio desde cero.



UN GARAGE, UNOS LADRILLOS Y UNA “BOCOTA”

De regreso en su convento, le comunicó a las hermanas que no construirían el garaje previsto, sino un estudio de televisión. El contratista, atónito, preguntó: “¿Un estudio de televisión?”. Y ella, con la convicción de los profetas, repitió: “Sí, un estudio de televisión”.


Con apenas equipos rudimentarios y grabaciones que ella misma calificó como “un desastre” —donde parecía una abuela sentada en una mecedora—, comenzaron a producir. Pero la providencia de Dios actuaba: lo que parecía un fracaso se transformaba en una escuela, y lo que era un error, en una oportunidad. Christian Broadcasting Network (CBN) quedó tan impresionada con una de sus cintas que le pidió 60 programas de media hora.


Madre Angélica
La Madre Angélica, la monja que desafío los medios de comunicación de la mano de Dios.
LA PROVIDENCIA QUE ABRIÓ CAMINOS

Madre Angélica nunca ocultó que su obra fue fruto de la fe y la providencia divina. “¡Una providencia increíble!”, exclamaba en sus programas. Cada obstáculo era una puerta que se abría. Cada “no” del mundo se convertía en un “sí” de Dios.


Las donaciones inesperadas, los voluntarios que aparecían, los equipos que llegaban sin explicación: todo parecía tejido por una mano invisible que guiaba el proyecto.



UN CANAL NACIDO PARA LOS “TIEMPOS SERIOS”

La religiosa estaba convencida de que EWTN no era un capricho personal, sino una respuesta de Dios para “estos tiempos tan serios”. Y los hechos le dieron la razón. En una época marcada por la secularización y la confusión espiritual, el canal católico se convirtió en voz de claridad, defensa de la fe y hogar de millones de almas que buscaban a Cristo en la pantalla.

casa betania
DE UN GARAGE A MILLONES DE HOGARES

Hoy, EWTN llega a más de 400 millones de hogares en 160 países, además de radio, prensa digital y plataformas online. Su expansión es testimonio vivo de que cuando alguien se fía de Dios, los límites humanos desaparecen. Lo que comenzó como un garaje polvoriento es ahora el imperio católico mediático más grande del mundo.



LA LECCIÓN QUE DEJA MADRE ANGÉLICA

Su historia es un recordatorio brutalmente claro: no se necesita dinero, influencia o respaldo político para cambiar el mundo. Se necesita fe, audacia y una confianza absoluta en que Dios proveerá. Como ella misma decía: “Nosotros ponemos el esfuerzo… Dios pone el milagro”.


A 44 años de aquel primer paso, EWTN sigue siendo un faro de evangelización. Y cada programa que enciende la fe en un corazón recuerda que todo comenzó con una monja que se atrevió a soñar en grande, confiando en la Providencia que nunca falla.



📖También te puede interesar:



Comentarios


bottom of page