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Cantaron sin parar durante siete días… y el mundo escuchó

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • 5 ene
  • 2 Min. de lectura
Cantaron durante siete días sin detenerse. Sin silencio. Sin descanso. Sin apagar la fe. Un coro logró algo nunca visto: 170 horas de alabanza continua a Dios que hoy busca entrar al Libro Guinness… y al corazón del mundo.
cORO POR dIOS
Alabanza ininterrumpida a Dios.

Mientras muchos ya guardaban los adornos de Navidad, en una ciudad de montaña del Líbano ocurrió algo que parecía imposible. Durante 170 horas consecutivas, sin silencio, sin pausas y sin apagar la fe, coros y músicos cantaron para Dios en lo que ya es considerado el recital navideño más largo de la historia.


El evento, titulado “Cantando Emmanuel”, concluyó el 23 de diciembre, pero su eco sigue resonando hoy, como un signo potente de fe viva. La sede fue el Colegio de las Hermanas del Sagrado Corazón, en Kfardebian, y el objetivo fue claro: alabar a Dios sin interrupción durante siete días completos.









Más de 135 coros y solistas y 200 músicos participaron en esta verdadera maratón espiritual. Cantaron himnos navideños en distintos idiomas, ritos y estilos cristianos, mostrando una diversidad que reflejó el alma del Líbano: herida, sí, pero profundamente creyente.


El recital contó con el patrocinio del Patriarca Maronita, Bechara Boutros Al-Rai, y el respaldo de autoridades civiles y eclesiales. La organizadora, Sandra Akiki, explicó que el mensaje fue el mismo que el del país: cultura, arte y fe que no se rinden. Incluso recordó una frase del León XIV que conmovió a los presentes: el Líbano no es solo un país de divisiones, sino también de alegría.


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“No importa cuán duras sean las pruebas —dijo Akiki—, los sueños no se apagan”. Y para sellar el espíritu del encuentro, citó a san Agustín: “Quien canta, ora dos veces”.


Cantando Emmanuel ya fue nominado oficialmente al Libro Guinness de los Récords —Guinness World Records— como el recital navideño más largo jamás realizado. Pero para quienes participaron, el verdadero récord ya está batido: 170 horas de alabanza ininterrumpida ofrecida solo para Dios.

Cantaron sin parar durante siete días… y el mundo escuchó


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