Vuelve la Misa en Latín a San Pedro: ¿Rebelión contra Francisco o renacimiento de la tradición?
- Canal Vida

- 17 sept
- 3 Min. de lectura
El Vaticano vive un terremoto litúrgico: la Misa en latín regresa a la basílica de San Pedro, después de haber sido prohibida por Francisco. Miles de fieles esperan un acontecimiento histórico que promete encender debates y marcar el Jubileo 2025.

Roma está a punto de presenciar un hecho que sacude los cimientos del Vaticano: el regreso de la Misa en latín a la basílica de San Pedro. El próximo 25 de octubre, en plena efervescencia del Jubileo, el cardenal Raymond Leo Burke presidirá una solemne liturgia pontificia en el altar de la cátedra.
Para miles de fieles, será mucho más que un rito: un símbolo de resistencia, de fidelidad a la tradición y de victoria frente a lo que muchos consideraban una prohibición irreversible.
LA SOMBRA DE FRANCISCO Y LA HERIDA ABIERTA
En 2021, Francisco lanzó el motu proprio Traditionis custodes, restringiendo severamente la celebración de la Misa tridentina. Para quienes amaban el latín y el rito codificado en 1962, aquello fue un golpe devastador. Las puertas de San Pedro parecían cerrarse para siempre a los cantos gregorianos y al incienso solemne de la liturgia antigua.
Durante años, la peregrinación Summorum Pontificum se redujo a procesiones y vísperas. Las misas eran sistemáticamente rechazadas. Muchos lo vivieron como un silenciamiento de siglos de fe.

EL GIRO INESPERADO BAJO LEÓN XIV
La audiencia privada del Papa León XIV con el cardenal Burke, en agosto pasado, fue la señal que pocos se atrevieron a leer en voz alta: la tradición volvía a respirar en el corazón de la Iglesia.
Sin decreto oficial, sin comunicados rimbombantes, la simple autorización de esta misa significa una reapertura, una reconciliación cautelosa con los defensores de la liturgia en latín. Y todo, nada menos, que sobre la tumba del Apóstol Pedro.
BURKE, EL CARDENAL QUE NUNCA SE RINDIÓ
Raymond Leo Burke, hoy con 77 años, fue uno de los críticos más duros de las decisiones de Francisco. Destituido de importantes cargos, señalado por su férrea defensa del rito tradicional, jamás claudicó.

Para muchos, es un “mártir de la liturgia”. Para otros, un rebelde que desafió al Papa emérito. Hoy, sin embargo, será el rostro visible de un acontecimiento que resucita una devoción que parecía enterrada.
¿LITURGIA O CONTRARREFORMA?
La pregunta divide al Vaticano: ¿es solo un gesto pastoral dentro del Jubileo o un golpe de efecto que reabre la batalla litúrgica?
Los defensores del latín ven la misa como un triunfo; sus detractores, como un retroceso. Lo cierto es que las imágenes de Burke celebrando el rito tridentino en San Pedro darán la vuelta al mundo, encendiendo debates que la Iglesia creía superados.

LA FE QUE NO MUERE
Para los peregrinos que viajarán desde todos los continentes, será un acto de reparación. Vuelven los cantos en latín, la solemnidad, el misterio. Vuelve la misa que formó santos y sostuvo generaciones. Y, con ella, la sensación de que la historia nunca se escribe en pasado definitivo dentro de la Iglesia.
DESAFÍO A LA MODERNIDAD LITÚRGICA
El regreso de la misa en latín no es solo una fecha en el calendario del Jubileo. Es el regreso de una batalla espiritual y cultural que parecía perdida. Un desafío a la modernidad litúrgica, una pregunta abierta al futuro de la Iglesia. Roma arde de expectativa: el 25 de octubre, San Pedro volverá a resonar en latín.









Comentarios