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  • Foto del escritorCanal Vida

Santos de los humildes

Francisco canonizó a Juan Bautista Scalabrini y Artémides Zatti. Pidió seguir el ejemplo de los nuevos santos de caminar junto a los necesitados, escucharlos y tenderles la mano.
 

Caminar juntos y agradecer. Estar al lado del prójimo, del necesitado, del excluido, es el punto en común que tienen los nuevos santos, Juan Bautista Scalabrini (1839-1905) y Artémides Zatti (1880-1951), que entregaron sus vidas por los migrantes y enfermos, respectivamente, y el Papa canonizó esta mañana en una ceremonia oficiada ante miles de fieles congregados en la plaza San Pedro.


“La exclusión de los inmigrantes es repugnante, es pecaminosa, es criminal.”
 
 

“LA EXCLUSIÓN DE LOS INMIGRANTES ES CRIMINAL”

El Santo Padre en la homilía dedicó un intenso momento a la realidad viven hoy los inmigrantes —en el momento que su patrono, Juan Bautista Scalabrini llega a los altares— que sufren una exclusión social inmerecida que termina en la humillación y deterioro de la persona.


“La exclusión de los inmigrantes es repugnante, es pecaminosa, es criminal”, sentenció el Pontífice, al tiempo que destacó que es un pecado “no abrir las puertas a los necesitados”.


Una multitud participó de la ceremonia de canonización y millones de personas la siguieron a través de los canales de televisión y plataformas digitales.



INCLUIR

Zatti y Scalabrini fueron el claro ejemplo de “caminar juntos”, de acompañar al necesitado, de escucharlo, de “incluir al otro”.

 
 

“Me da miedo cuando veo comunidades cristianas que dividen el mundo en buenos y malos, en santos y pecadores; de esa manera, terminamos sintiéndonos mejores que los demás y dejamos fuera a muchos que Dios quiere abrazar, expresó el vicario de Cristo, y pidió que siempre incluyan a todas las personas, que no haya marginados.

Paraguay presente en la canonización.



AGRADECER

En el Evangelio de hoy (Lc. 17, 11-19) Jesús sana a diez leprosos, al principio caminan juntos, pero sólo uno se vuelve para agradecerle a Jesús, el samaritano. El Papa al respecto dijo que la enfermedad y la fragilidad en común hacen caer las barreras y superan toda exclusión.


Cuando somos honestos con nosotros mismos, afirmó, recordamos que todos tenemos el corazón enfermo, que todos somos pecadores, que todos estamos necesitados de la misericordia del Padre.


Francisco pronuncia la fórmula de canonización de Artémides Zatti y Juan Bautista Scalabrini.


“Y entonces, dejamos de dividirnos en base a los méritos, a los papeles que desempeñamos o a cualquier otro aspecto exterior de la vida; y caen los muros interiores, los prejuicios. Así, finalmente, nos redescubrimos como hermanos”, indicó.


Asimismo, señaló que caminar juntos “es avanzar junto a los demás”, no ser caminantes solitarios, esto es la fe cristiana quenos invita a salir de nosotros mismos hacia Dios y hacia los hermanos, nunca a encerrarnos en nosotros mismos”.

 
 

CAMINO DE GRATITUD

Continuando con la lectura de san Lucas, el sucesor de Pedro manifestó que el grupo de los diez leprosos hubo uno solo que, al verse curado, volvió a alabar a Dios y a mostrar su gratitud a Jesús, los otros nueve fueron sanados, pero luego cada uno tomó su camino, olvidándose de Aquel que los había curado.


“El samaritano, en cambio, hizo del don recibido el inicio de un nuevo camino; regresó donde Aquel que lo había sanado, fue a conocer de cerca a Jesús y comenzó una relación con Él. Su actitud de gratitud no fue, pues, un simple gesto de cortesía, sino el inicio de un camino de gratitud. Se postró a los pies de Cristo (cf. Lc 17,16), es decir, realiza un gesto de adoración, reconoció que Jesús es el Señor, y que Él era más importante que la curación que había recibido”, aseguró.

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