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“MI DRAMA ES DIOS”: EL PAPA LEÓN XIV SORPRENDE Y DICE QUE QUIEN NO TIENE FE TAMBIÉN PUEDE BUSCARLO

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 13 horas
  • 4 Min. de lectura
Un hombre que se define ateo escribió al Papa… y la respuesta de León XIV sorprendió al mundo: quien lo busca con corazón sincero no puede estar lejos de Él.
El Papa León XIV reflexiona sobre la búsqueda de Dios durante una entrevista, donde afirmó que la verdadera diferencia no está entre creyentes y no creyentes, sino entre quienes buscan sinceramente su rostro y quienes han dejado de hacerlo.
El Papa reflexiona sobre la búsqueda de Dios durante una entrevista, donde afirmó que la verdadera diferencia no está entre creyentes y no creyentes, sino entre quienes buscan sinceramente su rostro y quienes dejaron de hacerlo. (Fotografía: Vatican Media)

Una carta. Una poesía. Una confesión desgarradora. Y una respuesta que nadie esperaba.


“No puede ser ateo quien ama a Dios, quien lo busca con corazón sincero”. Así respondió el León XIV a Rocco, un hombre de Reggio Calabria que escribió a la revista Piazza San Pietro, publicada por la Basílica Vaticana. En su poema, Rocco se define como alguien que “cree no creer”, pero que no puede dejar de anhelar a Dios.


“Creo no creer, absolutamente seguro de la nada, continúo anhelando a Dios. ¡Mi drama es Dios! ¡Mi inquietud es Dios!”, indicó el italiano en una frase que sacude.









EL ATEO QUE AMA A DIOS

La pregunta de Rocco era directa y casi provocadora: ¿Es posible definirse ateo y al mismo tiempo amar a Dios?


La respuesta del Pontífice no fue condena ni corrección fría. Fue una puerta abierta. Citó a san Agustín, su “amado padre”, recordando una frase que atraviesa siglos: “Tú estabas dentro de mí, y yo fuera. Y allí te buscaba”.


Con esa referencia, hizo algo más que citar un clásico. Recordó que la búsqueda de Dios es, antes que una etiqueta religiosa, un deseo profundo inscrito en el corazón humano.




EL VERDADERO PROBLEMA DE LA FE

Pero la frase más explosiva llegó después.


“El verdadero problema de la fe –afirma León XIV– no es creer o no creer en Dios, ¡sino buscarlo!”. Una afirmación que desarma esquemas.


En tiempos donde las identidades se polarizan entre creyentes y no creyentes, propone una distinción distinta: no entre fe y ateísmo, sino entre buscadores y no buscadores. “No puede ser ateo quien ama a Dios, quien lo busca con corazón sincero”, subrayó.


Es una declaración que no relativiza la fe, pero sí ilumina una dimensión olvidada: la inquietud espiritual.









BUSCADORES Y NO BUSCADORES

El sucesor de Pedro va más lejos. Sostiene que alguien puede declararse creyente y, sin embargo, no buscar verdaderamente el rostro de Dios. Es decir, vivir una fe superficial, sin amor, sin hambre de verdad.


Y al mismo tiempo —paradoja potente— alguien puede convencerse de que no cree, pero ser un ardiente buscador de Dios.


“Quizá la distinción adecuada no sea tanto entre creyentes y no creyentes, sino entre buscadores y no buscadores de Dios”, explicó.


La frase es una bomba teológica y pastoral. Porque pone el foco no en la etiqueta, sino en el movimiento del corazón.




“MI INQUIETUD ES DIOS”

Rocco hablaba de drama. De inquietud. De anhelo.


El vicario de Cristo no descalifica esa tensión. La reconoce como un signo de vida espiritual.

“Somos todos deseosos de Amor, buscadores de Dios. Y aquí reside la dignidad y la belleza de nuestra vida”, destacó.


Para el Pontífice, la grandeza del ser humano no está en tener todas las respuestas, sino en no dejar de buscar.


Buscar es un acto de dignidad, y ya es una forma de oración.









DIOS DENTRO, NO FUERA

La referencia a san Agustín no fue casual. “Tú estabas dentro de mí, y yo fuera. Y allí te buscaba”.


El drama de muchos hombres y mujeres contemporáneos es buscar a Dios en discursos, ideologías o debates, mientras Él está más cerca de lo que imaginan.


El Santo Padre recuerda que Dios se deja encontrar por el corazón que lo busca con sinceridad. No por quien presume certezas. No por quien grita etiquetas.Sino por quien ama.



UNA RESPUESTA QUE DESCOLOCA

En una época donde el ateísmo suele plantearse como ruptura total con la fe, el Papa ofrece una lectura distinta: puede haber negación intelectual, pero hambre espiritual.


Puede haber dudas, pero deseo.

Puede haber crisis, pero amor.

Y allí, en esa tensión, Dios ya está actuando.


La respuesta a Rocco no fue una absolución teórica ni una redefinición doctrinal. Fue una invitación: no dejes de buscar.


Porque quien busca con corazón sincero, aunque se diga ateo, está más cerca de Dios de lo que imagina.


Casa Betania

LA FE COMO CAMINO, NO COMO ETIQUETA

El Obispo de Roma no banaliza la fe ni elimina la diferencia entre creer y no creer. Pero desplaza el eje hacia algo más profundo: la relación.


Se puede repetir fórmulas religiosas sin amar. Se puede asistir a celebraciones sin buscar. Se puede declararse creyente sin inquietud.


Y eso, advierte implícitamente el Papa, es más peligroso que la duda honesta. Porque la fe auténtica no es una posición ideológica. Es una búsqueda viva.



EL DRAMA QUE SALVA

“Mi drama es Dios”. La frase de Rocco podría sonar desesperada. Sin embargo, para León XIV es señal de esperanza.


Quien siente inquietud por Dios no está vacío. Está en camino. Quien se pregunta, quien anhela, quien se duele por no encontrarlo… ya está dialogando con Él.


Y quizá ahí esté la gran revelación de esta respuesta papal: la fe no comienza con la seguridad, sino con la búsqueda. No empieza con el “sé”, sino con el “anhelo”.


En un mundo que presume certezas rápidas, el Papa propone algo más profundo: la dignidad de buscar el rostro de Dios.


Porque, al final, la pregunta no es si te llamas creyente o ateo. La pregunta es otra:

¿Lo estás buscando?

“MI DRAMA ES DIOS”: EL PAPA LEÓN XIV SORPRENDE Y DICE QUE QUIEN NO TIENE FE TAMBIÉN PUEDE BUSCARLO

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