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León XIV y una lección al mundo desde el Vaticano: “Que hablen los pobres”

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • 17 may
  • 2 Min. de lectura
En medio de un mundo dividido y ruidoso, el Papa sacudió conciencias en el Vaticano al afirmar que los pobres no deben ser asistidos, sino escuchados. Frente a la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice, lanzó un llamado urgente: darle voz a los descartados, poner la Doctrina Social de la Iglesia al servicio de la verdad y construir puentes en tiempos de "policrisis". Fue más que un discurso: fue un grito profético.
Pobres
El Papa León XIV le da voz a los pobres.

En medio de un planeta sacudido por guerras, desigualdades, polarización y mentiras disfrazadas de opinión, León XIV encendió una llama inesperada: le dio la palabra a los pobres.


Durante su encuentro con los miembros de la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice, el pontífice no habló en abstracto. Fue directo, contundente y pastoral. “Hay que escuchar a los pobres”, dijo, y destacó: “No como víctimas pasivas, sino como portadores de una verdad descartada, la que Dios mismo no deja de mirar”.


Leon XIV
El Papa junto a los miembros de la fundación.

En un mundo donde el poder grita y el dinero impone, el Papa volvió a poner a los descartados en el centro de la Iglesia y de la historia. Con su voz serena pero firme, llamó a “redescubrir el pensamiento crítico” y a construir “puentes de fraternidad universal” en lugar de trincheras ideológicas.


Y lanzó un dardo profético:

“La Doctrina Social no es posesión de una verdad estática, sino un camino coral hacia la verdad”.

Conmocionó al auditorio al llamar a vivir esta doctrina “desde las periferias existenciales, donde la esperanza aún brota”.

pedro kriskovich

Pero la frase que hizo temblar a más de uno fue simple:

“Les recomiendo que lleven la palabra a los pobres”.

Mientras las elites se encierran en debates técnicos, León XIV propone una revolución desde abajo: escuchar a los invisibles. Y no por lástima. Sino por justicia.


Porque como él mismo recordó: “En tiempos de "policrisis", solo una fe viva en el Evangelio puede dar respuestas profundas”.


¿La Iglesia? Más viva que nunca. Y desde el Vaticano, la voz que el mundo no quiere oír… empieza a hacerse escuchar.

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