top of page

El Pecado Invisible: Las Monjas que Enseñan a Derrotar la Pereza del Alma

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • 31 oct 2025
  • 2 Min. de lectura
El demonio del mediodía no duerme, y se disfraza de cansancio, de distracción, de desgano. Pero hay un antídoto: el amor que se levanta de rodillas.
Monjas
Monjas contra la pereza.

Las Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús lo dicen sin rodeos: la pereza no es solo un mal hábito, es una sombra que devora el alma. Desde su monasterio, compartieron siete consejos que parecen simples, pero encierran una guerra interior que todos enfrentamos. “La pereza es el disfraz moderno de la acedia, una tristeza que seca el corazón y lo aleja de Dios”, advierten.


No se trata solo de levantarse temprano o ser más productivo: se trata de no dejar morir el alma entre excusas. En palabras de monseñor José Ignacio Munilla, quien inspira a las religiosas, “cuando el corazón no ama, el cuerpo se apaga”.



DESCUBRIR LA RAÍZ: LA TRISTEZA QUE ENFRÍA EL CORAZÓN

El primer paso, dicen las monjas, es reconocer lo que hay detrás del desgano. “Pregúntate dónde está tu corazón”, aconsejan. La pereza, en el fondo, es falta de esperanza. Es el alma que deja de esperar en Dios y se encierra en sí misma.


Por eso, recomiendan comenzar cada día poniéndose conscientemente en la presencia del Señor. “Dios despierta al dormido cuando uno le abre el alma”, aseguran.

casa betania
ORDEN, ORACIÓN Y EUCARISTÍA: LAS ARMAS CONTRA EL DESGANO

El remedio no es agitarse más, sino actuar con propósito. “Descansa responsablemente”, dicen, recordando que el descanso sin sentido es tan dañino como el exceso de trabajo. Un pequeño cuaderno, una lista con prioridades, un espacio ordenado y una oración antes de comenzar bastan para devolverle sentido al día.


Y cuando el cansancio espiritual pesa más que el físico, las Carmelitas lo resumen así: “Mira la Eucaristía. Él se entregó por completo… ¿y tú no vas a poder entregar una hora más por amor?”.


Ofrecer cada tarea, incluso las más pequeñas, “por alguien que sufre” transforma la rutina en redención. El trabajo, dicen, “se vuelve oración cuando tiene un rostro que amar”.



EL MILAGRO DE UN PEQUEÑO PASO

Las religiosas aseguran que cada acto de esfuerzo, aunque mínimo, tiene un valor eterno. “Cada vez que eliges levantarte, limpiar, rezar o servir, el Cielo se alegra. Porque el alma vence al tedio”.


Por eso, animan a no esperar el lunes, ni el comienzo del mes, ni el próximo año. “El mejor momento para empezar es ahora”, escribieron en su cuenta de Instagram, junto a una vela encendida.


Y concluyen con una frase que parece escrita para esta generación: “El alma perezosa se apaga en el ruido… pero la que se levanta por amor, brilla como una llama que nunca muere”.



📖También te puede interesar:



Comentarios


bottom of page