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EL PAPA QUE ENCENDIÓ LA ESPERANZA EN UN MUNDO HERIDO: “TODOS LOS DÍAS SON PASCUA”

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • 5 nov
  • 3 Min. de lectura
En una plaza de San Pedro colmada, León XIV afirmó que “la Pascua no es un recuerdo, sino el Acontecimiento que cambia la historia”. Conmovió a miles al recordar que el amor resucita cada día, incluso en medio del dolor.
León XIV
León XIV y su simpatía con los niños.

Bajo un cielo luminoso de noviembre, León XIV volvió a hablar al corazón del mundo. Miles de peregrinos colmaron la plaza de San Pedro para escuchar una catequesis que, más que palabras, fue un grito de resurrección en medio de la oscuridad.


Todos los días son Pascua”, proclamó con voz firme, mientras el viento agitaba las banderas de los fieles. En su mensaje recordó que la Resurrección de Cristo no es un recuerdo del pasado, sino el acontecimiento que da sentido a cada instante de la vida humana.

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“LA RESURRECCIÓN NO ES UNA IDEA, ES UN ACONTECIMIENTO”

El Santo Padre centró su catequesis en el ciclo jubilar Jesucristo, nuestra esperanza, donde explicó que el mundo moderno se llenó de ruido, tecnología y desánimo, pero sigue sediento de una verdad que ilumine su confusión.


“El corazón humano —dijo León XIV— no se conforma con lo inmediato. Anhela lo eterno. Y ese deseo encuentra su respuesta en una tumba vacía”.


Con su estilo sereno y contundente, contrastó la promesa de la vida eterna con los retos actuales: guerras, pobreza, incertidumbre y soledad. “Solo la Pascua puede transformar el caos en camino y la cruz en victoria”, exclamó.


León XIV
León XIV aseguró que Dios siempre está ahí para resucitarnos en cada día que consideramos perdido.

DE LA CRUZ A LA LUZ

El Santo Padre invitó a los creyentes a “volver a mirar la vida desde la luz del sepulcro vacío”, afirmando que incluso los días de dolor esconden semillas de redención.“El cristiano no niega la cruz”, dijo, “pero la atraviesa con esperanza. Desde la Pascua, el Via Crucis se convierte en Via Lucis, el camino de la luz”.


Del mismo modo, recordó las palabras de santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), la filósofa que reflexionó sobre el anhelo humano de plenitud. “Estamos hechos para recibir una y otra vez el don de existir”, citó, al tiempo que agregó: “y en Cristo Resucitado ese don se renueva cada día”.



EL PAPA DE LA ESPERANZA

León XIV, conocido por su tono cercano y su llamado a la reconciliación global, habló también de los “desafíos alarmantes del planeta”: las guerras, la violencia, el cambio climático y el cansancio espiritual. “En este mundo donde la muerte parece tener la última palabra, la Resurrección grita lo contrario: el amor venció”, aseguró.


Pidió a los cristianos “no esconder la alegría pascual detrás del miedo” y ser testigos vivos de la esperanza, incluso “allí donde la historia humana no ve luz en el horizonte”.

Pedro Kriskovich
EL ECO DE UNA MULTITUD

Cuando terminó de hablar, un aplauso largo y cálido recorrió la plaza. Muchos lloraban. Otros levantaban rosarios y banderas. En los rostros, se veía algo que la política y la economía no pueden dar: paz interior.


Creer en la Pascua significa revolucionar la vida”, concluyó el sucesor de Pedro. Y Roma entera pareció comprender que, en medio de un mundo herido, la Resurrección sigue siendo la noticia más urgente.


En un tiempo donde el dolor domina los titulares, León XIV devolvió al mundo una verdad olvidada: El amor no muere. Solo cambia de forma. Y resucita cada día.



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