El Papa del Pueblo: Agustino, humilde y con las manos en la herida del mundo
- Canal Vida

- 17 may
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Con alma agustiniana y los pies en la tierra, León XIV ya deja huella. En una emotiva entrevista, el padre Anthony Pizzo revela el verdadero rostro del nuevo Papa: un pastor que escucha, un líder que no se encasilla y un servidor que pone el Evangelio por encima de toda ideología. Su pontificado promete ser un bálsamo en un mundo herido.

No es un Papa cualquiera. Es León XIV. Un hombre con sotana agustiniana, corazón en el Evangelio y los pies firmes en la tierra. Así lo describe quien lo conoce desde hace medio siglo: el padre Anthony Pizzo, prior de los agustinos en Chicago. “Es un hombre íntegro, con alma de servidor y mente brillante que jamás presume”, afirmó.
En una era de extremos, él no se deja etiquetar: no es ni conservador ni progresista. Es justo. Escucha antes de hablar. Ora antes de actuar. Piensa en los últimos antes que en los poderosos. “Vive para reflejar el rostro de Cristo”, dice Pizzo.

Eligió llamarse León XIV no por azar, sino en homenaje a León XIII, el Papa de la primera encíclica social. Su mensaje fue claro: el nuevo pontificado será un grito contra la injusticia, una bandera por los trabajadores, un eco de esperanza en un mundo quebrado.
Su espiritualidad agustiniana no es teórica: es pan compartido, dignidad rescatada y unidad restaurada. León XIV no busca brillar solo. Quiere que toda la Iglesia se convierta en una sola alma: cor unum.
El mundo necesita un líder. Hoy tiene un Pastor.









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