León XIV Inaugura el Borgo Laudato si’: La Catedral Verde que Habla de Dios
- Canal Vida

- 9 sept
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En Castel Gandolfo, el Papa inauguró el Borgo Laudato si’, una “catedral verde” de 55 hectáreas que une fe, ecología y formación. Un legado vivo de Francisco que invita a reencontrarnos con la creación como lugar de cercanía con Dios.

No fue una inauguración cualquiera. Fue un acto que pareció un retorno al Edén. Bajo un cielo despejado, León XIV abrió las puertas del Borgo Laudato si’, un espacio de 55 hectáreas que alguna vez fueron las míticas Villas Pontificias, y que hoy se transforman en un santuario viviente de espiritualidad, formación y ecología integral.
"El Borgo cada año recibirá hasta dos mil estudiantes de todo el mundo, incluidos jóvenes con discapacidad. Allí aprenderán que la fe también se vive cuidando la tierra, que evangelizar hoy implica sembrar árboles y proteger aguas."
UN JARDÍN QUE ES IGLESIA
El Santo Padre, al pronunciar la homilía durante el rito de bendición realizado la semana pasada, sacudió corazones: “Somos criaturas entre las criaturas, no creadores”. Una frase simple, pero de fuerza profética, que recordó al mundo entero que la naturaleza no es propiedad del hombre, sino herencia de Dios. Cada árbol, cada ave, cada lirio del campo se convirtió, en labios del Pontífice, en un sermón vivo.
Allí donde antes se respiraba el aire aristocrático de los palacios papales, ahora florece una catedral verde: jardines, viñas, estanques y aulas abiertas al mundo entero para la educación y la conversión ecológica.

EL LEGADO DE FRANCISCO
El Obispo de Roma recordó a su predecesor, Francisco, como el sembrador de esta “semilla de justicia y paz”. El Borgo —dijo— es un legado que debe convertirse en modelo tangible de pensamiento y acción. El eco de la encíclica Laudato si’ y la exhortación Laudate Deum resonó en cada rincón.
En la viña biodinámica, los campesinos le obsequiaron al Papa un sombrero que perteneció a Juan XXIII; en los jardines, rezó ante los lirios y las aves, símbolos del Evangelio de Mateo. Todo fue signo, todo fue mensaje.

UNA REVOLUCIÓN ESPIRITUAL
El Borgo no es solo un parque. Es un laboratorio de esperanza. Cada año recibirá hasta dos mil estudiantes de todo el mundo, incluidos jóvenes con discapacidad. Allí aprenderán que la fe también se vive cuidando la tierra, que evangelizar hoy implica sembrar árboles y proteger aguas.
Los visitantes no solo pasearán: vivirán una experiencia que mezcla oración, ciencia y arte. Andrea Bocelli y su hijo Matteo acompañaron la bendición con el canto Dolce Sentire, hiriendo de emoción a la multitud que rompió en lágrimas.

EL GRITO DE LEÓN XIV
“Esta es la idea del Borgo: un lugar de cercanía y de convivencia. Y todo esto no puede no hablarnos de Dios”, proclamó León XIV. Con esas palabras selló la jornada, dejando claro que la misión de la Iglesia no se encierra en templos de piedra, sino que se expande a los bosques, los ríos y las montañas.
Castel Gandolfo ya no es solo el refugio veraniego de los Papas. Desde la semana pasada, es la capital espiritual de la creación. Un lugar donde cada hoja susurra el nombre de Dios y cada piedra recuerda la responsabilidad del hombre.
El Borgo Laudato si’ no es solo una inauguración. Es el nacimiento de un nuevo pacto entre cielo y tierra.









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