La Guardería Divina: El Misterioso Lugar Donde se Custodian Más de 120 Niños Jesús
- Canal Vida

- 25 dic 2025
- 2 Min. de lectura
En pleno corazón de Madrid existe un lugar que solo abre en Navidad y guarda más de 120 imágenes del Niño Jesús. Una tradición silenciosa, casi olvidada, que revela cómo la fe también se custodia en lo pequeño.

En pleno corazón de Madrid, detrás de muros silenciosos y casi invisibles para el turista común, se esconde uno de los tesoros más conmovedores y desconocidos del cristianismo: la Divina Guardería. No es un museo. No es una exposición. Es un espacio vivo de fe, tradición y ternura, que solo abre sus puertas una vez al año, durante el tiempo de Navidad.
El lugar se encuentra dentro del Monasterio de las Descalzas Reales, un edificio cargado de historia, oración y recogimiento. Allí, donde antiguamente trabajaba la abadesa, hoy se conserva una colección única en el mundo: más de 120 imágenes del Niño Jesús, reunidas a lo largo de siglos por las propias religiosas.
La historia que da origen a esta guardería parece salida de otro tiempo. Las mujeres que ingresaban al convento solían llevar como dote una imagen del Niño Dios. No era un adorno, sino una expresión íntima de fe, una forma de entregar su vida al cuidado de Cristo Niño. Con el paso de los años, ese gesto silencioso fue formando una colección tan numerosa como conmovedora.

Las figuras son tan diversas como sorprendentes. Algunas están hechas de cera, otras de plomo o madera; varias conservan cabello natural. Hay Niños Jesús vestidos como campesinos, como reyes, como santos. Uno incluso representa a san Isidro Labrador, patrono de Madrid. Otro recuerda al rey Felipe II. Cada imagen guarda una historia, una oración, una promesa cumplida.
Lo más impactante es que la Divina Guardería solo puede visitarse durante Navidad, desde los días previos al 25 de diciembre hasta el 5 de enero. Luego, vuelve el silencio. Las puertas se cierran. Y el misterio queda nuevamente resguardado.
No se trata solo de arte o devoción popular. Es una catequesis viva: recordar que Dios eligió hacerse pequeño, frágil, necesitado de cuidados. Que el Niño de Belén sigue siendo hoy el centro del misterio cristiano.
Quienes tuvieron la gracia de visitarla coinciden en lo mismo: no se sale igual. Porque allí, entre tantas imágenes del Niño Jesús, uno comprende que la fe también se aprende mirando, contemplando… y dejándose cuidar por Dios.
La Guardería Divina: El Misterioso Lugar Donde se Custodian Más de 120 Niños Jesús









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