top of page

La Cuna que Cambió la Historia: El Misterio Real del Pesebre de Jesús que Hoy se Venera en Roma

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • 25 dic 2025
  • 4 Min. de lectura
Durante siglos se creyó perdida. Hoy sigue allí, en silencio, desafiando al mundo moderno. La cuna donde fue acostado Jesús existe, se conserva en Roma y guarda un mensaje incómodo: Dios eligió la pobreza para cambiar la historia.
Cuna de Dios Jesús
En el corazón de la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, se conserva uno de los tesoros más antiguos del cristianismo: la Sagrada Cuna del Niño Jesús. Bajo este altar, desde hace más de catorce siglos, reposan los fragmentos de madera que —según la tradición— sostuvieron al Salvador recién nacido. Un lugar donde la fe se vuelve historia viva.

Durante siglos, millones de cristianos han creído que el pesebre donde nació Jesús quedó para siempre en Belén. Pero la verdad —poco conocida, casi olvidada— es otra. La cuna del Niño Dios no está en Tierra Santa, sino en el corazón de Roma, custodiada en una de las basílicas más antiguas y veneradas del mundo: Santa María la Mayor.


Allí, bajo el altar mayor, se conserva una reliquia que conmueve incluso a los más escépticos: fragmentos auténticos del pesebre donde María acostó a Jesús recién nacido.







El pesebre que no desapareció

Los Evangelios lo dicen con una sencillez estremecedora: “Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada” (Lc 2,7).


Ese pesebre —hecho de madera rústica y paja— fue venerado desde los primeros siglos del cristianismo. A comienzos del siglo V, el Papa Sixto III mandó construir en Roma una réplica exacta de la gruta de Belén dentro de la Basílica de Santa María la Mayor. Desde entonces, el templo pasó a llamarse Santa Maria ad Praesepem, es decir, Santa María del Pesebre.


Pero el dato más impactante llegaría siglos después.

casa betania

La reliquia que sobrevivió a guerras y saqueos

A finales del siglo VII, cuando Tierra Santa era amenazada por invasiones, el Patriarca san Sofronio de Jerusalén tomó una decisión histórica: enviar a Roma los restos del cunabulum, la cuna original de Jesús, para protegerla. Las piezas llegaron al Papa Teodoro I, y desde entonces se custodian en la basílica romana.


Hoy se conservan cinco fragmentos de madera de sicómoro, árbol típico de Palestina. Estudios históricos y documentales —incluidos testimonios de Orígenes y San Jerónimo— confirman que estas piezas provienen de Belén y datan del siglo I.


No es una leyenda. Es una reliquia real.


Cuna de Dios Jesús
Así luce por dentro la reliquia de la Cuna de Jesús: cinco fragmentos de madera de sicómoro, árbol típico de Medio Oriente, ensamblados como un pequeño pesebre. Estudios históricos y documentos antiguos confirman su origen en Belén. Aquí, según la tradición, fue acostado el Hijo de Dios.

El relicario que guarda el silencio de Belén

Las maderas se encuentran dentro de un magnífico relicario de oro y cristal, diseñado en el siglo XIX por el arquitecto Giuseppe Valadier, por encargo del Papa Pío IX.


Allí, bajo el altar papal, yace la “Santa Cuna”. A su lado, se conservan dos reliquias aún más sobrecogedoras:

🔹 El panniculum: un pequeño trozo de tela que, según la tradición, perteneció a los pañales del Niño Jesús.

🔹 Un fragmento de paja del pesebre original.


Durante siglos, esta reliquia fue llevada en procesión cada Navidad. Hoy, por su delicadeza, solo puede ser venerada desde Nochebuena hasta la Epifanía.


Canal Vida Navidad

El mensaje escondido en la madera

Los custodios de la basílica lo explican con claridad: no se venera la madera, sino lo que representa.


El Hijo de Dios no nació en un palacio. No tuvo cuna de oro. No fue recibido por reyes.

Nació en pobreza, envuelto en telas simples, acostado sobre madera áspera.


Y esa misma madera —gastada, frágil, humilde— sigue hablando al mundo. “El que contempla esta cuna entiende que Dios eligió la pequeñez”, explica monseñor Eamon McLaughlin, custodio del lugar.


Cuna de Dios Jesús
Ante este relicario han rezado Papas, santos y peregrinos durante siglos. Aquí se custodian las maderas del pesebre de Belén, traídas a Roma en el siglo VII para ser protegidas de la destrucción. Santa María la Mayor se convirtió así en el “Belén de Occidente”.

Una reliquia que sigue interpelando al mundo

En 2019, el Vaticano autorizó que una pequeña parte de la reliquia regresara simbólicamente a Belén. El resto permanece en Roma, como testigo silencioso del misterio cristiano.


Hoy, miles de peregrinos se detienen en silencio ante ella. No para ver un objeto antiguo, sino para recordar algo esencial: Dios eligió nacer sin nada… para enseñarnos todo.


Y quizás por eso esta reliquia sigue incomodando. Porque recuerda que el cristianismo no nació en el poder, sino en la fragilidad. Porque el primer trono de Cristo fue una cuna pobre. Porque el Salvador del mundo eligió el lugar más pequeño para empezar la historia más grande.

La Cuna que Cambió la Historia: El Misterio Real del Pesebre de Jesús que Hoy se Venera en Roma

La Cuna que Cambió la Historia: El Misterio Real del Pesebre de Jesús que Hoy se Venera en Roma




📖También te puede interesar:




Comentarios


bottom of page