El Papa lo Hizo Justo Antes de Morir: Gaudí Ya es Venerable
- Canal Vida

- 3 may
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Fue rechazado en vida y murió sin ser reconocido. Pero días antes de su muerte, Francisco lo honró. Antoni Gaudí, el genio detrás de la Sagrada Familia, ya es venerable. Su arte fue su oración. Su templo, su cruz. Y ahora… su camino a los altares comienza.

En una de sus últimas decisiones antes de partir a la Casa del Padre, el Papa Francisco dejó una huella eterna en la historia de la Iglesia: reconoció las virtudes heroicas de Antoni Gaudí (1852-1926), el “arquitecto de Dios”, quien desde hoy es oficialmente venerable.
Gaudí, el genio detrás de la majestuosa Sagrada Familia de Barcelona (España), no solo diseñó uno de los templos más bellos del mundo, sino que vivió su fe como una misión mística y artística. “Su arquitectura era una oración tallada en piedra”, dirían sus contemporáneos. El Papa, devoto de la belleza que eleva el alma, no dudó en impulsar su causa de santidad hasta el umbral de la beatificación.

El arquitecto catalán, que en sus últimos años vivía como un asceta en una pequeña habitación junto al templo, ofrecía su arte como sacrificio a Dios. Rechazó la fama, los lujos y los aplausos, abrazando una vida de oración, austeridad y trabajo silencioso.
Murió atropellado por un tranvía en 1926, sin que lo reconocieran. Fue llevado al hospital de pobres y allí entregó su alma a Dios. Francisco lo rescató del olvido oficial, aplaudiendo sus virtudes heroicas y poniendo su nombre entre los futuros santos de la Iglesia.

UNA CATEDRAL PARA LA ETERNIDAD
Antoni Gaudí no diseñó la Sagrada Familia desde sus cimientos, pero la transformó en la obra de su vida. El proyecto había comenzado en 1882 bajo una propuesta neogótica, pero al año siguiente Gaudí asumió la dirección y lo convirtió en un templo completamente original: una fusión entre arte, naturaleza y espiritualidad.
Para Gaudí, no era simplemente una iglesia. Era una ofrenda arquitectónica a Dios. Inspirado por la Biblia, la naturaleza y el simbolismo cristiano, diseñó un templo donde cada columna, cada torre y cada fachada tuviera un sentido teológico.
A lo largo de su vida, rechazó encargos lucrativos, renunció a la fama y vivió en humildad para dedicarse por completo a esta obra. Llegó incluso a instalarse en el taller del templo para vivir como un asceta.

A su muerte solo una pequeña parte del edificio estaba construida. Pero dejó planos, maquetas y discípulos que siguieron su legado. Hoy, la Sagrada Familia sigue en construcción con fecha estimada de finalización en 2026, al cumplirse el centenario de su muerte.
Más que una basílica, la Sagrada Familia es una catedral en construcción que simboliza la fe perseverante, el trabajo paciente y el arte como camino hacia Dios.

FE Y ARTE
Gaudí no solo dejó una basílica: dejó una huella imborrable de fe encarnada en arte. Y ahora, la Iglesia lo reconoce como ejemplo luminoso en tiempos de oscuridad.
El arquitecto que construía para Dios… pronto podría ser canonizado.









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