top of page

EL DÍA QUE PERDÉS LA “SEÑAL DE DIOS”… Y LA RELIGIOSA QUE TE ENSEÑA CÓMO RECUPERARLA

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura
Hay días en que el alma queda “sin cobertura” y no sabemos a dónde ir. Una religiosa reveló el secreto que nadie te cuenta: cómo frenar, recuperar la señal de Dios y volver al camino que te devuelve la paz y la alegría.
Dios GPS
En medio de la niebla que confunde a cualquiera, una religiosa se detiene para recuperar la ‘cobertura’ con Dios. A veces, sólo cuando frenamos en el camino, la luz vuelve a mostrarnos hacia dónde ir.

Hay momentos en los que la vida se llena de niebla. Momentos en los que no ves el camino, no escuchás a Dios… y te preguntás por qué tu alma parece “sin señal”. Eso mismo le ocurrió a la Madre Olga María del Redentor, Carmelita Samaritana del Corazón de Jesús, cuando una simple ruta desconocida se convirtió en una parábola viva: un GPS mudo, el celular sin cobertura… y una niebla espesa que le borró el rumbo.


Y ahí entendió algo que todos necesitamos escuchar: la vida espiritual también tiene zonas sin señal, momentos en los que estamos “fuera de la cobertura de Dios”.


La religiosa relató que, en plena confusión, no tuvo otra opción que detenerse. Y fue precisamente ese acto de frenar, de hacer silencio, lo que le permitió orientarse de nuevo. “Si no nos paramos para recuperar la cobertura —dijo—, ¿dónde podemos acabar en la vida?”.

casa betania

Su enseñanza es tan simple como brutal: cuando estás perdido, no acelerés… Detenéte. Cuando Dios parece callado, no huyas… escuchá. Cuando no ves nada, no improvises… esperá.


Madre Olga comparó la niebla exterior con la niebla interior que todos atravesamos alguna vez: cansancio, pecado, confusión, angustia, rutinas que nos alejan sin darnos cuenta. “¿Cuántas veces nos quedamos fuera de su alcance, sin dejarnos cuidar por su mirada?”, se preguntó.



Su consejo es un salvavidas espiritual:

  1. Pará.

  2. Recuperá la cobertura (oración, silencio, sacramentos).

  3. Redireccioná el alma.

  4. Recién entonces, avanzá.


Porque —como ella misma recordó— Dios no quiere cristianos perdidos a toda velocidad, sino hijos que encuentren la ruta hacia la alegría.


Miles la agradecieron: “La mejor conexión es la oración”, escribió una usuaria. Y otra confesó: “Cambié de ruta y me costó volver… pero Él siempre estaba ahí”.


La cobertura de Dios nunca se pierde. Somos nosotros quienes debemos detenernos para recuperarla.




📖También te puede interesar:




Comentarios


bottom of page