top of page

“DIOS NO PUEDE SER USADO POR LAS TINIEBLAS”: EL PAPA CLAMA QUE SOLO DIOS DA PAZ, ESPERANZA Y LUZ

  • Foto del escritor: Canal Vida
    Canal Vida
  • hace 9 horas
  • 4 Min. de lectura
Desde una parroquia humilde en las afueras de Roma, León XIV lanzó un mensaje contundente en medio de un mundo marcado por guerras: Dios no trae muerte ni violencia, siempre viene a dar paz, esperanza y luz.
El Papa indicó que Dios pone luz en la oscuridad de cada uno.
El Papa indicó que Dios pone luz en la oscuridad de cada uno. (Fotografía: Vatican Media)

En una sencilla parroquia de las afueras de Roma, León XIV pronunció una homilía que resonó con fuerza en medio de un mundo marcado por guerras, conflictos y divisiones. Sus palabras fueron claras, profundas y, para muchos, profundamente provocadoras: Dios no trae guerra. Dios siempre viene a dar paz, esperanza y luz.


La escena ocurrió en la iglesia Sagrado Corazón de Jesús de Ponte Mammolo, durante la misa del cuarto domingo de Cuaresma, conocido como “Laetare”, de la alegría.


Pero su mensaje no fue una simple reflexión litúrgica, fue una advertencia.









DIOS NO PUEDE SER USADO PARA JUSTIFICAR LA GUERRA

En su homilía, se refirió al drama de los conflictos que hoy sacuden al mundo. Con firmeza, denunció una tentación peligrosa que se repite a lo largo de la historia: utilizar el nombre de Dios para justificar la violencia.


“El nombre de Dios no puede ser enrolado por las tinieblas”, afirmó.


Dios —dijo el Papa— no puede ser invocado para decisiones de muerte. Por el contrario, Dios viene siempre a traer luz, esperanza y paz a la humanidad. Por eso, añadió, quienes invocan su nombre deben buscar la paz, no la guerra.




EL MILAGRO QUE CAMBIA LA MIRADA

Para explicar esta verdad, recordó el Evangelio del día: el encuentro entre Jesús y un hombre ciego de nacimiento. Un relato que, según el Santo Padre, es mucho más que un simple milagro. Es una metáfora poderosa sobre la condición humana.


Todos los seres humanos, en algún momento, caminan en la oscuridad. Pero Cristo viene a traer una luz capaz de transformar la vida.


El Obispo de Roma comparó la curación del ciego con un nacimiento. Como un niño que llega al mundo por primera vez, el hombre que recupera la vista comienza a ver todo de manera nueva: a sí mismo, a los demás y a la vida.


Pero ahora con los ojos de Dios.









LA OTRA CEGUERA

Sin embargo, la historia del Evangelio también revela otra forma de ceguera, una mucho más peligrosa. No la del hombre que no puede ver, sino la de quienes, teniendo ojos, se niegan a reconocer a Dios.


El Papa explicó que muchas personas, frente al sufrimiento de los demás, reaccionan con prejuicio o indiferencia. Ven al que sufre como un problema, como alguien que molesta o como una carga que hay que evitar.


Jesús, en cambio, mira de otra manera. Mira con amor. Y ese amor devuelve dignidad a quien fue rechazado.




UNA LUZ MÁS FUERTE QUE EL MAL

El sucesor de Pedro insistió en que el mensaje del Evangelio es claro: por más profundo que sea el abismo en el que caiga el ser humano, Cristo siempre trae una luz más fuerte que el mal. Una luz capaz de cambiar la historia de una persona y también la de una comunidad.


Por eso el Pontífice invitó a los cristianos a examinar su propia mirada, porque también nosotros —dijo— podemos caer en una forma de ceguera cuando ignoramos el dolor de quienes están cerca.


Cuando no vemos al hermano que necesita ayuda.









EL AMOR QUE TIENE MANOS Y OJOS

Para ilustrar esta idea, citó a san Agustín, quien describía la caridad de una manera sorprendentemente concreta.


El amor —decía el santo— tiene ojos para reconocer al necesitado. Tiene manos para ayudar a los pobres. Tiene pies para conducirnos hacia la comunidad.


Es un amor que se vuelve visible: actúa y transforma.


Cassa Betania

UNA PARROQUIA QUE QUIERE SER LUZ

El Papa también elogió el trabajo de la comunidad parroquial que lo recibía, destacando su compromiso con los pobres, los migrantes y las personas en situación de vulnerabilidad.


Allí funcionan servicios de Cáritas, casas de acogida para mujeres en dificultad y proyectos educativos para jóvenes.


Un testimonio —dijo— de cómo una comunidad cristiana puede convertirse en un signo de luz en medio de las sombras del mundo.


Pedro Kriskovich

LA LUZ QUE EL MUNDO NECESITA

En una época marcada por la violencia y el miedo, el vicario de Cristo concluyó con un llamado simple pero poderoso.


Los cristianos están llamados a ser hijos de la luz. A vivir la fe con oración, sacramentos y caridad. Y a recordar siempre que el verdadero fuego que cambia el mundo no es el de las armas, es el del amor.


Porque cuando Dios entra en la historia humana, no trae destrucción. Trae paz, esperanza y luz.

“DIOS NO PUEDE SER USADO POR LAS TINIEBLAS”: EL PAPA CLAMA QUE SOLO DIOS DA PAZ, ESPERANZA Y LUZ

“DIOS NO PUEDE SER USADO POR LAS TINIEBLAS”: EL PAPA CLAMA QUE SOLO DIOS DA PAZ, ESPERANZA Y LUZ

📖También te puede interesar:

Comentarios


bottom of page