1.500 PERSONAS POR HORA: EL DÍA EN QUE SAN FRANCISCO “VOLVIÓ A VIVIR” EN ASÍS
- Canal Vida

- hace 2 horas
- 5 Min. de lectura
Actualizado: hace 11 minutos
1.500 personas por hora. 18.000 en un solo día. San Francisco de Asís fue expuesto al público y la respuesta superó todo lo esperado. Silencio, emoción y una multitud que confirma que su mensaje sigue vivo.

No fue un concierto. No fue un evento político. No fue una atracción turística.
Fue algo mucho más profundo.
Desde las 7 del domingo 22 de febrero, cuando el primer peregrino —procedente de Módena— cruzó el umbral de la iglesia inferior de la Basílica de San Francisco de Asís, comenzó una jornada histórica.
Los restos mortales del Santo de Asís eran expuestos por primera vez al público en 800 años.
Y lo que ocurrió después superó todas las expectativas.
1.500 PERSONAS POR HORA
El flujo fue constante. Ordenado. Silencioso.
Un promedio de 1.500 personas por hora ingresó a la iglesia inferior para venerar los restos del hombre que cambió la historia con su pobreza radical y su amor desarmado.
En total, unas 18.000 personas pasaron durante el primer día.
Todas las plazas agotadas.
Un verdadero “Jubileo Franciscano”.
Las cifras hablan solas. Pero no cuentan todo.
SILENCIO EN TIEMPOS DE SELFIES
Hay un dato que conmueve.
En una época dominada por el ruido digital, la Basílica quedó envuelta en un silencio casi absoluto. Nada de celulares. Nada de selfies. Nada de exhibicionismo espiritual.
Solo oración.
Fray Giulio Cesareo, director de la Oficina de Comunicaciones del Sagrado Convento, lo expresó con emoción: “¡Es verdaderamente cierto que San Francisco está vivo!”.
No en sentido biológico. Sino en el corazón de miles que entraron no como turistas, sino como buscadores.
UNA FILA QUE COMENZÓ ANTES DEL AMANECER
Desde primeras horas de la madrugada, los peregrinos formaron fila.
Las temperaturas no desanimaron. Tampoco la espera.
Había respeto. Meditación. Colaboración.
Cada visitante recibió un folleto diseñado para acompañar el recorrido de veneración. No era un tránsito rápido. Era una experiencia espiritual guiada.
La organización fue impecable: voluntarios, fuerzas del orden, frailes y personal del convento garantizaron un flujo continuo sin interrupciones.
No hubo caos. Hubo devoción.
EL SANTO QUE SIGUE CONVOCANDO MULTITUDES
San Francisco murió en 1226. Han pasado casi 800 años. Y sin embargo, 18.000 personas en un solo día entraron para verlo.
¿Qué explica este fenómeno?
Tal vez su radicalidad. Tal vez su pobreza. Tal vez su mensaje incómodo en un mundo obsesionado con el poder y el dinero.
El Centenario Franciscano, que culminará con los 800 años de su muerte, no es solo una conmemoración histórica. Es una relectura urgente de su mensaje.

COBERTURA MUNDIAL
El interés no fue solo espiritual. Fue también mediático.
Más de 200 periodistas acreditados asistieron a la rueda de prensa previa.
Medios de todo el mundo informaron sobre el inicio de la exposición.
Las fotos publicadas en redes sociales por la Basílica superaron los 2.000.000 de visitas en apenas horas.
El sitio web oficial, www.sanfrancescovive.org, colapsó momentáneamente por la avalancha de reservas.
San Francisco volvió a ser tendencia. Pero no por polémica. Por fe.
UNA MISA QUE DESBORDÓ LA BASÍLICA
A las 11, la solemne celebración presidida por el cardenal Ángel Fernández Artime, Legado Pontificio para las Basílicas Papales de Asís, reunió a cientos de fieles hasta completar el aforo.
La transmisión por Rai1, dentro del programa “A Sua Immagine”, permitió que millones acompañaran el momento desde sus hogares.
Era evidente: no se trataba de una curiosidad pasajera.
Era un acontecimiento espiritual.

UNA REVISTA QUE SE AGOTÓ
La revista San Francesco Patrono d’Italia distribuyó más de 1.000 ejemplares de su edición especial dedicada a la exposición.
Un volumen de 160 páginas que profundiza en el pasado, presente y futuro del Santo.
Se agotaron.
A partir del 24 de febrero estará disponible en quioscos junto con el diario Avvenire.
Francisco no solo convoca peregrinos. Convoca lectores. Convoca buscadores de sentido.

“UN SUSURRO EN EL CORAZÓN”
Fray Giulio lo describió con una imagen potente: Miles de personas entraron para “escuchar a Francisco susurrar en sus corazones una palabra de bondad”.
No gritos. No discursos encendidos. Un susurro. Y ese susurro parece más fuerte que nunca.
En tiempos de guerras, polarizaciones y violencia, la figura del poverello de Asís emerge como un recordatorio incómodo:
La verdadera revolución no se hace con armas.
Se hace con amor.

HASTA EL 22 DE MARZO
La veneración continuará hasta el 22 de marzo.
Las reservas para las últimas plazas se abrirán en las próximas horas.
Se espera que las cifras sigan creciendo.
Porque esto no fue solo un primer día exitoso.
Fue una señal.

¿POR QUÉ AHORA?
Quizás la pregunta más inquietante no sea cuántos entraron. Sino por qué.
¿Por qué 1.500 personas por hora quieren ver los restos de un hombre que renunció a todo?
¿Por qué un santo medieval sigue movilizando multitudes en la era digital?
Tal vez porque su mensaje no envejeció; porque el mundo está cansado de ruido; porque, como dijo fray Giulio, san Francisco está vivo.
Vivo en el silencio, en la fraternidad, en cada persona que, tras esperar pacientemente su turno, entró en la iglesia inferior y salió con algo más que una visita cumplida.
Salió con una pregunta: ¿Y si la verdadera riqueza está en la pobreza del corazón?
El día en que 18.000 personas caminaron hacia una tumba, no parecía un funeral.
Parecía un despertar.
Y mientras la fila continúa, una cosa queda clara: San Francisco no pertenece al pasado.
Sigue convocando al futuro.
1.500 PERSONAS POR HORA: EL DÍA EN QUE SAN FRANCISCO “VOLVIÓ A VIVIR” EN ASÍS
1.500 PERSONAS POR HORA: EL DÍA EN QUE SAN FRANCISCO “VOLVIÓ A VIVIR” EN ASÍS



Comentarios