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La oración, medicina de la fe

El Papa indicó, antes del Ángelus dominical, que no se puede dejar "enfriar la fe", para eso "necesitamos estar en sintonía con el Señor a través de la oración". "Rezando el corazón permanezca conectado a Dios”, aseguró.
 

La vorágine de la vida hace que el ser humano no le dedique tiempo a Dios y lo relegue a un segundo plano. Los avances tecnológicos mejoraron la calidad del desarrollo de la persona pero no la vida espiritual. En esta línea el Papa Francisco reflexionó —en base al Evangelio (Lc. 18,8)—, antes del Ángelus dominical en una plaza San Pedro con miles de fieles, que Jesús hoy se encontraría en la tierra con “muchas guerras, pobreza y desigualdades”, “grandes conquistas de la técnica, medios modernos y gente que va siempre deprisa, sin detenerse nunca”.


"No se puede vivir solo de momentos fuertes o de encuentros intensos de vez en cuando para después ‘entrar en letargo’, porque nuestra fe se secará."

El Santo Padre destacó que la que gente se centra sobre “cosas urgentes, pero no necesarias”, se ocupa y preocupa por realidades secundarias “sin darse cuenta que descuida lo que más cuenta y deja que el amor por Dios se vaya enfriando”. “Pero Jesús nos ofrece el remedio para calentar una fe tibia: la oración”, manifestó.

 
 

MEDICINA DE LA FE

Sí, la oración es la medicina de la fe, el reconstituyente del alma. Pero es necesario que sea una oración constante. Si tenemos que seguir una cura para estar mejor, es importarte cumplirla bien, tomar los medicamentos en la forma correcta y a su debido tiempo, con constancia y regularidad.


“Jesús nos ofrece el remedio para calentar una fe tibia: la oración.”

“Pensemos en una planta que tenemos en casa: hay que nutrirla con constancia, cada día. Con mayor razón para la oración: no se puede vivir solo de momentos fuertes o de encuentros intensos de vez en cuando para después ‘entrar en letargo’, porque nuestra fe se secará”, subrayó el sucesor de Pedro, para que ello no suceda “necesita el agua cotidiana de la oración, necesita un tiempo dedicado a Dios, de forma que Él pueda entrar en nuestro tiempo, en nuestra historia, es decir nutrir nuestra fe”.

 
 

JACULATORIAS

Muchas personas aducen que no tienen tiempo para la oración, para dedicarle a Dios. Ante esto el Pontífice recordó que Jesús en el Evangelio de hoy dice «es preciso orar siempre sin desfallecer» (v. 1).


El vicario de Cristo explicó que hay “una sabia práctica espiritual”: “las jaculatorias”. “Son oraciones muy breves, fáciles de memorizar, que podemos repetir a menudo durante el día, durante las diversas actividades, para estar ‘en sintonía’ con el Señor”, indicó Jorge Bergoglio, y ejemplificó: “Señor, te doy las gracias y te ofrezco este día”. Esta es una pequeña oración.

 
 

MENSAJES AL SEÑOR

El Papa hizo presente las muchas veces que se le manda mensajes a las personas que se quiere, exhortando a hacerlo también con el Señor “para que el corazón permanezca conectado a Él” e invitando a no olvidarse de “leer sus respuestas” porque Él "responde siempre", las cuales se encuentran en el Evangelio “que hay que tenerlo siempre a mano y abrir cada día, para recibir una Palabra de vida dirigida a nosotros”.


Aconsejó a los fieles que siempre lleven un Evangelio de Bolsillo, “así cuando tengan un minuto lo abren y leen algo, y el Señor les responderá”.

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