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  • Foto del escritorCanal Vida

El Papa devastado por la masacre de 24 niños

Un expolicía ingresó a una guardería y asesinó a infantes de entre dos y tres años de edad. Francisco calificó el hecho como un "acto de horrenda violencia".
 

Un reguero de sangre conmocionó ayer a Uthai Sawan, una localidad rural del noreste de Tailandia, donde un expolicía de 34 años irrumpió en una guardería poco después de la hora de comer y empezó a disparar a los niños de entre dos y tres años de edad. Al salir del edificio, quedaron los cadáveres de 24 chicos y dos profesoras, una de ellas embarazada de ocho meses.



DOLOR DE FRANCISCO

“Un acto de horrenda violencia contra niños inocentes”, calificó el Papa a la masacre de Tailandia en un telegrama enviado a las autoridades.


El Santo Padre ofreció sus condolencias y oraciones por las víctimas y todos los afectados: "en este momento de inmensa tristeza, pueden contar con el apoyo y fuerza de la solidaridad de sus vecinos y conciudadanos", manifestó.

 
 

MASACRE

Un expolicía que enfrentaba cargos relacionados con drogas irrumpió el jueves en una guardería donde mató a 36 personas en total, en la peor masacre a tiros en la historia de la nación.


El atacante, que había sido despedido de la policía este año, se quitó la vida tras asesinar también a su esposa y un hijo.


Las fotografías tomadas por personal de emergencias que acudió al lugar mostraban cadáveres de niños en el piso, envueltos en sus mantas en el lugar donde dormían su siesta cuando los asesinaron. Los infantes presentaban cuchillazos en sus caras y heridas de bala en sus cabezas, en medio de charcos de sangre.



Una maestra dijo a la emisora pública Thai PBS que el agresor descendió de un vehículo y de inmediato mató a tiros a un hombre que almorzaba afuera de la guardería, y luego hizo más disparos. Cuando efectuó una pausa para recargar su arma, la maestra aprovechó y corrió hacia el interior.


Otro testigo dijo que el personal de la guardería había cerrado totalmente las puertas, pero el atacante las abrió a balazos.



CONDOLENCIAS

El hoy por la mañana, representantes de la realeza y del gobierno, vestidos con abrigos blancos de estilo militar, hicieron fila para depositar coronas de flores en mesas instaladas ante la puerta principal del Centro de Desarrollo Infantil atacado. Les siguieron los llorosos familiares, que juntaron las manos para rezar antes de dejar flores blancas sobre el piso de madera.




RAREZA

Las balaceras masivas son poco frecuentes aunque no inéditas en Tailandia, que tiene una de las tasas más altas de Asia de posesión de armamento entre la población civil, con 15,1 armas por cada 100 habitantes, frente a las apenas 0,3 de Singapur y las 0,25 de Japón. La cifra está muy por debajo de la de Estados Unidos, donde hay 120,5 armas por cada 100 personas, según una encuesta realizada en 2017 por la ONG australiana GunPolicy.org.

 
 

El peor tiroteo que se había registrado hasta la fecha en el país fue perpetrado por un soldado que abrió fuego en el interior y en las inmediaciones de un centro comercial en la ciudad nororiental de Nakhon Ratchasima en 2020. Se cobró la vida de 29 personas, dejó casi 60 heridos y enfrentó a las fuerzas de seguridad durante unas 16 horas antes de ser abatido.


El mes pasado, un empleado disparó contra sus compañeros en la Escuela de Guerra del Ejército de Tailandia en Bangkok y mató a dos personas e hirió a otra antes de ser detenido.

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